El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte componente genético.

Se trata de un trastorno neurológico del comportamiento caracterizado por distracción moderada a severa, períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.

El Déficit de Atención con Hiperactividad está relacionado con una falta de balance en la producción cerebral de dos neurotransmisores: Dopamina y Noradrenalina.

El TDAH como entidad clínica se encuentra recogido en la Clasificación internacional de enfermedades, décima revisión (CIE-10), la cual representa un marco etiológico.

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domingo, octubre 30, 2011

Trastorno psicológico Déficit de atención en adultos

¿AFECTA SóLO A NIñOS? HOY SE SABE QUE SON MUCHOS LOS ADULTOS QUE SE ESFUERZAN DIARIAMENTE PARA NO OLVIDAR UNA REUNIóN, CUMPLIR CON HORARIOS, ¿QUé SE PUEDE HACER?





Si le cuesta concentrarse en una actividad, si mantiene una especie de “inquietud interna”, si siente una fuerte desorganización en su vida, si tiene dificultad para establecer prioridades, falta de habilidad para manejar el tiempo, problemas para completar los trabajos en las fechas adecuadas, y si constantemente comete errores por descuido, atención: probablemente usted sufre de déficit atencional. O quizás siempre lo ha sufrido, pero nunca fue diagnosticado. Y menos, tratado.

“La característica esencial de este síndrome es un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad-impulsividad. Esto es una condición que se manifiesta a lo largo de la vida, afectando a niños, adolescentes y adultos de todas las edades. Además, existe un fuerte componente genético en la predisposición a desarrollarlo. En definitiva, el déficit atencional es un trastorno que se tiene desde niño y que puede pasar desapercibido por muchos años”, señala el neurólogo de CLC, doctor Patricio Ruedi.

CÓMO SE MANIFIESTA

El déficit atencional tiene relación en cómo funciona el cerebro y en cómo las personas se van adaptando a las diferentes demandas cognitivas que se les van presentando. Muchas personas con déficit atencional se acomodan bien a su realidad debido a

sus capacidades. Pero, un buen rendimiento en el trabajo les demanda un aporte importante de energía. Así, las personas con déficit atencional que

logran adaptarse a diferentes escenarios van teniendo un desgaste diario que los puede llevar a colapsar.

De esta manera, no es raro ver profesionales exitosos de entre 30 y 40 años que se sienten muy cansados, que tienen problemas para dormir, que son dispersos y que, definitivamente, no rinden como lo hacían antes. Además, les cuesta mantenerse concentrados, tienen fallas en su memoria y se distraen fácilmente.

“Cuando esto sucede, comienza el problema: sienten que el resto rinde más que ellos, que los otros son mejores y más capaces y vienen las dificultades con la autoestima”, comenta el especialista y agrega: “lo más probable es que ellos hayan vivido toda su vida sin un diagnóstico de déficit atencional y, por lo tanto, nunca hayan sido tratados”.

¿Cómo lo hicieron para no darse cuenta antes? Lo que sucede es que las personas con déficit atencional funcionan a través de la motivación: van a estar bien si están contentos, si les produce placer lo que hacen. Sin embargo, si el trabajo se les hace rutinario, disminuye su interés, bajan su rendimiento y comienzan con un estrés crónico: dolor de cabeza, insomnio, dolores abdominales, sensación de insatisfacción, cansancio y mal humor.

Dentro de este grupo, también debieran estar atentos los impulsivos o hiperactivos, ya que ambas son condiciones asociadas al déficit atencional. Por ejemplo, las personas que siempre andan apuradas, que no toleran los tacos ni las colas, o no saben esperar; los que se desesperan con la gente lenta para caminar o son impulsivos en la toma de decisiones. “Al

ser hiperactivos piensan mucho, son muy creativos. El problema es que

tienen muchas ideas pero la mayoría del tiempo quedan en nada, ya que concretan poco”, comenta.

ASPECTOS POSITIVOS

Lo bueno es que no todo es negativo. Las personas con estas características tienen capacidades sobresalientes. Por ejemplo, tienen una enorme facultad para percibir todo tipo de información; tienen todas las antenas puestas. Son personas muy sensibles, muy intuitivas y muy buenos líderes.

Por lo general, son exitosos si están haciendo cosas o trabajos que los estimulan. Por otra parte, tienen una gran capacidad para conceptualizar; esto significa que con poca información pueden manejar muy bien un tema. Son buenos vendedores, psicólogos, doctores, publicistas y arquitectos ya que entienden la necesidad del otro. Así son capaces de plasmar las ideas de los demás y tienen mucha empatía y percepción del resto.

CUÁNDO SOSPECHAR

Hay ciertas claves que pueden hacer pensar que un adulto puede tener déficit atencional. Por ejemplo, aquellos que durante su etapa de colegio siempre tuvieron un promedio medio, medio-bajo y, sin embargo, obtuvieron excelentes puntajes y se convirtieron en universitarios exitosos.

También entran los casos contrarios: alumnos de grandes promedios en el colegio que una vez que llegan a la universidad, comienzan a repetir ramos y a cambiarse una y otra vez de carrera, y luego de trabajo. “El punto es estar atento a las disociaciones entre los logros de una persona y sus capacidades”.

EL DIAGNÓSTICO

Es clínico. El especialista debe investigar cuáles son los síntomas actuales del paciente y cómo ha sido su historia. Además, se deben realizar pruebas neuropsicológicas para detallar el perfil de funcionamiento cognitivo del paciente. “La idea es tener un diagnóstico categórico y definitivo ya que una persona que padece déficit atencional lo va a tener ahora y siempre”.

Para el especialista es importante destacar que hay que ser cautos pues hay patologías que pueden confundir

se con déficit atencional. Entre estas se destacan la depresión, la ansiedad, las obsesiones compulsivas y la demencia. Y esta es la razón de por qué es tan relevante que un neurólogo haga un diagnóstico diferencial de la condición.

TRATAMIENTO

El déficit atencional siempre se debe tratar; si no se hace, cada vez se hará más evidente, y por lo tanto, acarrea más problemas a la vida diaria. Lo más importante es que tanto el paciente como su familia entiendan qué es lo que está pasando y sepan de qué se trata el déficit atencional. Que sean capaces de comprender al paciente cuando, por ejemplo, no llega con todo lo que se le pidió del supermercado. “La primera etapa del tratamiento es reconocer los síntomas y entender por qué ocurren. De esa manera, los pacientes y sus familias podrán hacer cambios en las rutinas diarias para funcionar mejor. También es importante disminuir la carga de trabajo y

el no realizar demasiadas cosas sin priorizar ni asumir que el tiempo es limitado. Organizar, planificar y evitar

el exceso de estímulos ayuda a mantenerse concentrado y a terminar las cosas que se empiezan. Además, es fundamental evitar las rutinas largas que aburran y hacer del estudio y/o el trabajo algo motivante y desafiante en el día a día”, señala.

El tratamiento farmacológico sólo se debe indicar en casos necesarios y se hace considerando el rendimiento y la calidad de vida que tenga el paciente al momento de consultar. “Es clave que los medicamentos sean recetados por un especialista ya que muchos pueden ser contraproducentes con patologías preexistentes en los pacientes. Por otra parte, jamás se debe tomar lo que le aconseja un amigo o lo que se le indicó al hijo por la misma condición. Los tratamientos son individuales y específicos”.

En todo caso, se hace necesario aclarar que lo que buscan los tratamientos –más allá de mejorar el rendimiento de una persona– es que el paciente tenga una mejor calidad de vida, que le cueste menos tener tiempo libre, que establezca buenas relaciones y que pueda disfrutar más de los momentos.

Por último, señalar que los tratamientos son indefinidos ya que dependen de la exigencia cognitiva de cada persona. Y a pesar de que no existe nada que “cure” el déficit atencional, si este es debidamente diagnosticado y tratado, se convierte en una condición totalmente manejable.

Síntomas Déficit atencional*

• Dificultad para mantener la atención enfocada en una tarea.

• Inquietud física e hiperactividad.

• Impulsividad: decir cosas sin pensar, no medir las consecuencias de los propios actos.

• Procrastinación crónica: siempre dejar las cosas para después.

• Dificultad para iniciar las tareas.

• Dificultad para completar las tareas.

• Perder cosas con frecuencia.

• Escasas habilidades de planificación y organización.

• Mal manejo del tiempo.

• Olvidos frecuentes.

*No todos quienes tienen déficit atencional manifiestan los mismos síntomas, pudiendo presentar distintas combinaciones de ellos.


Con déficit se pierde 22 días de trabajo

Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizado en 10 países revela que el 3,5 por ciento de los trabajadores presenta este déficit, el cual los hace perder 22 días laborales al año, respecto de quienes no lo sufren. Los resultados fueron publicados online en la revista Medicina Ocupacional y Ambiental. Con esa cantidad de trabajo perdido, los investigadores recomiendan a los empresarios detectar a los afectados entre sus empleados y proveerles tratamiento, ya que sería una medida costo efectiva para su compañía.

Para el trabajo realizado por la Iniciativa de Encuesta Mundial de Salud Mental de la OMS, se estudiaron más de 7.000 empleados y trabajadores independientes entre 18 y 44 años, provenientes de Alemania, Bélgica, Colombia, España, EEUU, Francia, Holanda, Italia, Líbano y México.

Se procedió a diagnosticarlos de Tdah y se analizó su desempeño laboral en el mes previo al estudio. El total de días perdidos se calculó proporcionalmente y considerando un cálculo entre 8,4 días que no trabajaron, 21,7 días en que su labor se redujo en cantidad y 13,6 días de menor calidad laboral. 



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Se trata de un trastorno de origen neurobiológico y que puede presentar 3 síntomas: •Déficit de Atención. •Hiperactividad. •Impulsividad. DEFICIT DE ATENCIÓN •Dificultades para mantener la atención concentración. •Parece que no escucha. •No siguen instrucciones. •No termina actividades. •Dificultades para organizar tareas. •Dificultades para retener datos y órdenes. •Extravían objetos. •Evitan esfuerzo mental. •Se distraen. •Descuidados en actividades diarias y actividades académicas. HIPERACTIDAD •Se remueve en su asiento. •Abandona su asiento. •Corren, saltan en situaciones inapropiadas. •Dificultades para dedicarse a actividades tranquilas. •Siempre en movimiento. •Necesidad de cambiar de actividad continuamente. •Hablan en exceso. •Propensos a los accidentes. •Dificultades en la coordinación motora. IMPULSIVIDAD •Actúan antes de pensar. •Precipitan respuestas. •Dificultades para guardar turnos. •Interrumpen actividades o conversaciones. •Dificultades para medir las consecuencias de sus actos. Afecta entre un 3-7% de la población infanto-juvenil.

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El niño con TDAH que es desatento tendrá seis (6) o más de los siguientes síntomas: •Le cuesta trabajo seguir instrucciones •Tiene dificultad para mantener su atención fija en actividades de trabajo o de juego en el colegio y en la casa •Pierde las cosas necesarias para realizar actividades en el colegio y en la casa •Parece como que no escucha con atención •No le presta atención a los detalles •Parece desorganizado •Tiene dificultad con las cosas que requieren planeación •Olvida las cosas •Se distrae con facilidad El niño con TDAH que es hiperactivo o impulsivo tendrá al menos seis (6) de los siguientes síntomas: •Es inquieto •Corre o se trepa inadecuadamente •No puede jugar en silencio •Responde de forma intempestiva •Interrumpe a las personas •No puede quedarse sentado •Habla demasiado •Siempre se está moviendo •Tiene dificultad para esperar su turno Los niños que tienen TDAH presentan síntomas durante al menos seis (6) meses. ¿Qué debo hacer si pienso que mi niño tiene TDAH? Hable con el médico de su niño. Un diagnóstico de TDAH puede hacerse solamente obteniendo información acerca del comportamiento de su niño por parte de varias personas que conozcan al niño. Su médico le hará preguntas y querrá obtener información de los maestros de su niño o de cualquier persona que esté familiarizada con el comportamiento de su niño. Su médico puede tener formas o listas para chequear, que usted y el maestro de su niño pueden completar. Esto lo ayudará a usted y a su médico a comparar el comportamiento de su niño con el de otros niños. Su médico probablemente querrá hacer exámenes de la vista y de la audición si es que estos no se le han hecho recientemente. Su médico le puede recomendar que pruebe un medicamento para ver si esto ayuda a controlar el comportamiento hiperactivo de su niño. Una prueba con el medicamento solamente no puede ser la base para diagnosticar el TDAH. Sin embargo, puede ser una parte importante de la evaluación de su niño en caso de sospecharse el TDAH. Puede ser difícil para su médico saber si su niño tiene TDAH. Muchos niños que tienen TDAH no son hiperactivos en el consultorio del médico. Por este motivo, es posible que su médico quiera que usted vea a alguien que se especialice en ayudar a niños con problemas de comportamiento, tal como un psicólogo. ¿Cuáles son las causas del TDAH? Los niños que tienen TDAH no producen suficientes substancias químicas en áreas claves del cerebro que son responsables de organizar el pensamiento. Sin tener una cantidad suficiente de esas substancias químicas, los centros del cerebro que se encargan de la organización no funcionan bien. Esto da lugar a los síntomas en los niños que tienen TDAH. Las investigaciones muestran que el TDAH es más común en niños que tienen parientes cercanos con este trastorno. Investigaciones recientes también han asociado el uso del cigarrillo y de otras substancias de abuso durante el embarazo, con el TDAH. La exposición a toxinas del medio ambiente, tales como plomo, también puede ser un factor. Cosas que no causan el TDAH: •Una mala crianza; no obstante, una vida familiar y un ambiente escolar desorganizados empeoran los síntomas. •Demasiada azúcar •Muy poca azúcar •Aspartamo (un nombre de marca: Nutrasweet) •Alergias a los alimentos u otras alergias •Falta de vitaminas •Luces fluorescentes •Ver demasiada televisión •Los juegos de vídeo ¿Qué medicamentos se usan para tratar el TDAH? Algunos de los medicamentos para el TDAH son metilfenidato, dextroanfetamina, atomoxetina y un fármaco que combina dextroanfetamina y anfetamina. Estos medicamentos mejoran la atención y la concentración, y disminuyen los comportamientos impulsivos y de excesiva actividad. También se pueden usar otros medicamentos para tratar el TDAH. Hable con su médico para ver qué tratamiento él o ella le recomienda. ¿Qué más puedo hacer para ayudar a mi niño? Un esfuerzo en equipo por parte de los padres, profesores y médicos trabajando en conjunto es la mejor manera de ayudar a su niño. Puede ser difícil criar a los niños que tienen TDAH. Es posible que tengan dificultad para comprender instrucciones, y el estado de actividad constante puede constituir un desafío para los adultos. Además, los niños que tienen TDAH tienden a necesitar más estructura y expectativas más claras. Usted puede tener que cambiar su vida un poco para ayudar a su niño. He aquí algunas cosas que usted puede hacer para ayudar: •Haga un horario. Fije horas específicas para levantarse, comer, jugar, hacer tarea, hacer quehaceres, mirar televisión o jugar juegos de vídeo, y para acostarse. Ponga el horario donde el niño siempre lo pueda ver. Explíquele anticipadamente cualquier cambio en la rutina. •Simplifique las reglas de la casa. 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Premie el buen comportamiento durante el juego. •Fije una rutina para hacer las tareas. Escoja un lugar fijo para hacer la tarea lejos de distracciones tales como otras personas, televisión y juegos de vídeo. Divida el tiempo para hacer tarea en sesiones cortas y permita descansos. •Concéntrese en el esfuerzo y no en las calificaciones. Premie a su niño cuando él o ella trata de terminar la tarea escolar, no solamente por sacar una buena calificación. Usted puede dar premios adicionales por obtener mejores calificaciones. •Hable con los maestros de su niño. Averigüe cómo le está yendo a su niño en el colegio, en la clase, en el recreo y en la hora de la comida del mediodía. Pida que los maestros le den notas sobre el progreso diario o semanal. Algunos niños se benefician del asesoramiento psicológico o de la terapia estructurada. 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NOTA

LO QUE AÚN NO SE HA CONSEGUIDO

Entorno adecuado. Aunque se sitúa a los alumnos en las primeras filas y los tutores encargados de vigilar los exámenes saben de qué alumnos se trata, las pruebas aún se hacen en aulas demasiado pobladas, cuando estos estudiantes rendirían más en clases más reducidas. Distribución diferente de las pruebas. Los expertos recomiendan que los alumnos con TDAH puedan combinar las pruebas en función de su dificultad, es decir no hacer el mismo día lengua y matemáticas. De momento, tienen que seguir el orden establecidos: el primer día se concentran todas las de las áreas lingüísticas. Modificación del estilo de evaluación. Desde la Fundación ADANA se pide que no tengan que hacer un sobreesfuerzo narrativo en las respuestas de los exámenes, por eso piden preguntas abiertas y otras de opción múltiple. Evaluación. Este es el aspecto más importante de las demandas: las familias afectadas reclaman que la evaluación la realicen personas conocedoras del trastorno, sus repercusiones lingüísticas y dificultades para ordenar ideas.

PRUEBAS DE ACCESO A LA UNIVERSIDAD

Adaptaciones de acceso JUSTIFICACIÓN El TDAH es un trastorno de ejecución, de rendimiento, no de aprendizaje (Barkley 2005). Son alumnos con verdaderas dificultades para trabajar con lo que saben o han aprendido anteriormente lo que se refleja a la hora de demostrar los conocimientos adquiridos en el momento de ejecutar una prueba. Sus principales dificultades son: 1.- Capacidad atencional mermada ante una tarea compleja y larga, lo que repercute en dificultades para estructurar, organizar y planificar la información. 2.- Pocas habilidades lingüísticas de narración escrita. 3.- Cometen errores durante los exámenes a la hora de identificar las ideas relevantes y expresarlas de forma ordenada. El discurso es pobre, desorganizado, exento de aspectos importantes y con interferencias no relevantes. 4.- La impulsividad provoca la precipitación en las respuestas, dedicar poco tiempo a los aspectos importantes y demasiado a los detalles. PROPUESTA DE ADAPTACIONES PARA ALUMNOS CON TDAH ESPACIO Y TIEMPO * Aulas reducidas: proporcionar un espacio o entorno adecuado que facilite la atención (para disminuir los estímulos distractores). * Respetar el tiempo que el alumno necesita para realizar la prueba. * Marcadores de tiempo: Hacer recordatorios durante la prueba del tiempo que queda. * Descansos: Dividir las pruebas en partes y hacer pequeños descansos entre prueba y prueba (cansancio y sobreesfuerzo provoca que cometan errores y mala presentación). DISTRIBUCION DE LAS PRUEBAS * Modificar el orden establecido de la aplicación de las pruebas para que se puedan combinar en función de su dificultad. SUPERVISION * Antes de empezar la prueba, leer en voz alta el examen y verificar que el alumno entiende las preguntas. * Permitir en cualquier momento el acceso a las instrucciones. * Recordar al alumno que revise el examen antes de entregarlo y supervisar que ha respondido todo antes de que entregue la prueba. * Si no consigue centrarse en la prueba, guiarlo para ayudarle a reconducir la atención. FORMATO * Intentar que el enunciado sea sencillo y concreto. * Destacar las palabras clave en negrita * Evitar dar más de una instrucción a la vez. * Combinar diferentes formatos de preguntas en una misma prueba: combinar preguntas abiertas y de opción múltiple. * Preguntas abiertas: ofrecer una guía de la estructura. * En las preguntas de respuesta corta dejar el espacio aproximado para responder. SISTEMA DE CORRECCION Tener en cuenta el trastorno a la hora de corregir los exámenes y no perder la perspectiva de dificultad. Los alumnos con TDAH deberían ser evaluados por personas con conocimientos sobre el trastorno para poder distinguir si nos encontramos ante un alumno con TDAH que no dispone de los conocimientos, de otro que presenta serias dificultades para demostrar lo que sabe. STILL - Asociación balear de padres de niños con TDAH stilltdah@yahoo.es www.still-tdah.com Telf. 97 149 86 67 – Columba Suinaga