EL OBJETIVO DE ESTE BLOG ES "LLAMAR LA ATENCIÓN" SOBRE LA EXISTENCIA DEL TDAH EN
ADOLESCENTES Y ADULTOS





El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte componente genético.




Se trata de un trastorno neurológico del comportamiento caracterizado por distracción moderada a severa, períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.



El Déficit de Atención con Hiperactividad está relacionado con una falta de balance en la producción cerebral de dos neurotransmisores: Dopamina y Noradrenalina.



El TDAH como entidad clínica se encuentra recogido en la Clasificación internacional de enfermedades, décima revisión (CIE-10), la cual representa un marco etiológico.

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jueves, junio 13, 2013

El déficit de atención deja de ser sólo una patología de niños e ingresa en el territorio adulto

Inatención, impulsividad e hiperactividad: según los estudios, este trastorno ya se considera crónico, con variabilidad a lo largo de la vida

 
Nuevas presentaciones científicas ubican al déficit de atención e hiperactividad en territorio adulto.
"Históricamente considerado como patología de la infancia, que desaparecía en la adolescencia, actualmente se considera un trastorno crónico, con variabilidad a lo largo de la vida", comenta la neuropsicóloga Marina Drake, autora de uno de los trabajos presentados en el Congreso de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA) realizado recientemente en Mar del Plata. Y cuantifica: "Se estima que afecta a entre el 3 y el 7% de la población adulta".
La radiografía típica del TDAH, también conocido como ADD o ADHD, según sus siglas en inglés, se apoya en un trípode de síntomas: inatención, impulsividad e hiperactividad, en dosis variables de uno u otro grupo.
Una paciente, Marcela -profesora de inglés de 49 años que prefiere no publicar más datos de su identidad por el estigma que pesa sobre la enfermedad-, lo describe así: "Una turbulencia de millones de ideas constantes me llenaban de estrés sin permitirme jamás alcanzar un orden y una organización con los que pudiera avanzar".
En general, los adultos con TDAH son distraídos, olvidadizos, no pueden detener su acción o su pensamiento, viven saltando de una situación a otra sin enraizar en ninguna. En la infancia, el síndrome se manifiesta como una incapacidad de permanecer en calma, son chicos que revolucionan todo a su alrededor.
"El TDAH se inicia en la infancia y, en más del 50% de los casos persiste en la edad adulta", concluye en un artículo publicado en la Revista de Neurología un equipo del Programa Integral del Déficit de Atención en Adultos del Hospital Universitario del Valle de Hebrón, en Barcelona. Y especifica: "La sintomatología experimenta cambios en los adultos con respecto a la infancia. La hiperactividad es el síntoma que más se reduce, seguido de la impulsividad, mientras la inatención se mantiene prácticamente igual. En adultos se asocia a graves problemas académicos, laborales, legales y familiares". Y suma un dato preocupante: "La habilidad en la conducción de vehículos se altera con el trastorno: los adultos con TDAH sufren más accidentes de tráfico y éstos son más graves, lo que ocasiona graves consecuencias desde un punto de vista social y personal". Preocupación potenciada en un país como la Argentina, donde mueren más de veinte personas por día en accidentes de tránsito.
Para complicar aún más el panorama, al síndrome no le gusta la soledad y suele asociarse con numerosas enfermedades, según distintos estudios. El último fue publicado por investigadores de la Universidad de Columbia a partir del seguimiento de 34.000 adultos mayores de 18 años. De acuerdo con sus conclusiones, el TDAH se asocia con un riesgo incrementado de trastorno bipolar, trastorno generalizado de ansiedad, fobias y trastorno de personalidad borderline . Además, en personas que mantienen la enfermedad a lo largo de sus vidas, hallaron un incremento en las conductas que reflejan falta de planificación, en el sufrimiento de diversos eventos traumáticos y en el déficit en el control de impulsos.
Frente a semejante rompecabezas sintomático, ¿se puede decir que es un trastorno psicológico, neurológico, cognitivo o uno que se bifurca en alteraciones que pertenecen a todos esos campos?
Cada cristal ilumina una de las múltiples caras del TDAH. Desde la psiquiatría, la doctora Norma Echavarría lo define como "un trastorno neurobiológico de alta heredabilidad, es decir, que en general afecta a varios miembros de una familia, aun cuando las manifestaciones pueden ser heterogéneas". Y sostiene su posición en estudios científicos que muestran compromiso cerebral, como el presentado por un equipo del Hospital General de Massachusetts en la Reunión Anual de la Asociación Americana de Psiquiatría, realizado esta semana en San Francisco.
Admite, sin embargo, que a pesar de los estudios de neuroimagen funcionales que han avanzado en los últimos años, todavía no existe "una fórmula simplista que determine o descarte la presencia de un trastorno cuyo diagnóstico es hoy patrimonio exclusivo de la clínica".
A la hora de definir el tratamiento, el complejo entramado de síntomas alimenta una ardua controversia y tironeos entre quienes apuestan por la medicación y quienes militan en la cura por la palabra. La mayor controversia surgió con lo que se definió como la medicalización del chico inquieto, que empujaba a administrar fármacos más para calmar al entorno que para solucionar un cuadro clínico. Pero la resistencia al diagnóstico deja fuera a un porcentaje de pacientes que hacen su propio vía crucis terapéutico sin encontrar calma en ninguna estación.
Marcela continúa el relato de su propio recorrido: "Fui a un psicólogo tras otro y hasta llegué a una iglesia anglicana después de la Católica para encontrar algo de paz y detener el desmoronamiento de toda mi vida, hasta que me recomendaron un tratamiento psiquiátrico especializado y en la misma evaluación ¡por fin, mis síntomas aparecían en el cuestionario que tuve que completar! Empecé con medicación y un tratamiento grupal y recién ahora entiendo tantas cosas que me pasaron en la vida. Simplemente me sentía distinta, me esforzaba, ponía el ciento por ciento de mí, me hacía listas de lo que debía hacer, pero siempre me olvidaba de algo, me dispersaba, no podía aclarar mis objetivos y todos se hartaban de mis olvidos y distracciones que no me permitían llegar a donde quería. Fue como si me hubiesen dado anteojos. Ahora puedo ver. Volví a nacer".

Un tratamiento integral

"Los pacientes, en mi experiencia, se alivian con el diagnóstico, porque recorrieron otros que no cerraban completamente. Si se realiza una buena evaluación neurocognitiva en algunos ítems los pacientes dicen que por primera vez se sienten reflejados en lo que les pasa", comenta la doctora Verónica Kurlat, psicóloga con una formación de posgrado en neuropsicología.
"De ahí la importancia nodal de una completa evaluación neurocognitiva, capaz de delimitar el terreno y definir cuáles son las áreas afectadas: la atención y las llamadas funciones cerebrales ejecutivas, como la organización y la planificación", como aclara la doctora Marina Drake, autora del libro Evaluación n europsicológica en adultos y titular de la cátedra Tratamiento Rehabilitador en Neuropsicología en la Universidad de Buenos Aires.
Aunque las estrategias terapéuticas son múltiples, la doctora Kurlat se posiciona en un vértice contemporizador que propone un tratamiento integral multimodal combinado, es decir, que apunta tanto a las alteraciones cognitivas propias del déficit como a las complicaciones emocionales. "Muchos de los trastornos cognitivos generan alteraciones afectivas y emocionales reactivas: si un paciente tiene una experiencia de fracaso a lo largo de su vida en distintas áreas, porque no puede planificar o llevar adelante un proyecto y tiene siempre distracciones, esto también va generando creencias y sentimientos de desvalorización que afectan su autoestima. Es un círculo complicado", alerta.
El seguimiento psiquiátrico, en paralelo, permite evaluar la necesidad de administrar medicación, dentro de las variadas opciones farmacológicas.
"En general, los pacientes que consultan ya en la vida adulta han pasado por muchas experiencias frustradas de tratamiento y una historia larga de fracasos en distintos aspectos de su vida. Si se diagnostica adecuadamente y confían en el tratamiento no farmacológico, hacen un cambio importantísimo, que no queda solamente en la oferta de un fármaco", aclara Kurlat, y describe los "programas que en general son cortos, de 12 a 16 sesiones, durante las cuales el paciente aprende ciertas estrategias de planificación y organización [como aprender a hacer todo sucesiva y no simultáneamente] y herramientas de modificación ambiental, como modificar el ambiente para que se adapte a la tarea sin ser distraído por estímulos irrelevantes; ordenar y eliminar aquello que puede distraer".
Semana tras semana y en el ámbito protegido del consultorio, los pacientes organizan una "hoja de ruta que implica también cierto control de su impulsividad, ya que hay un mapa dentro del cual moverse. Es un tratamiento de organización".
El ámbito grupal es privilegiado para encontrar apoyo y aceptación en otros que experimentan los mismos problemas y juntos encontrar alternativas para afrontarlos.
Antes, durante o después del abordaje neurocognitivo surge la necesidad de tratar los problemas emocionales que acompañan el trastorno y apostar a una mejor calidad de vida..
Fuente. http://www.lanacion.com.ar/1589680-el-deficit-de-atencion-deja-de-ser-solo-una-patologia-de-ninos-e-ingresa-en-el-territorio-ad
 

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¿Qué es el TDAH?

Se trata de un trastorno de origen neurobiológico y que puede presentar 3 síntomas: •Déficit de Atención. •Hiperactividad. •Impulsividad. DEFICIT DE ATENCIÓN •Dificultades para mantener la atención concentración. •Parece que no escucha. •No siguen instrucciones. •No termina actividades. •Dificultades para organizar tareas. •Dificultades para retener datos y órdenes. •Extravían objetos. •Evitan esfuerzo mental. •Se distraen. •Descuidados en actividades diarias y actividades académicas. HIPERACTIDAD •Se remueve en su asiento. •Abandona su asiento. •Corren, saltan en situaciones inapropiadas. •Dificultades para dedicarse a actividades tranquilas. •Siempre en movimiento. •Necesidad de cambiar de actividad continuamente. •Hablan en exceso. •Propensos a los accidentes. •Dificultades en la coordinación motora. IMPULSIVIDAD •Actúan antes de pensar. •Precipitan respuestas. •Dificultades para guardar turnos. •Interrumpen actividades o conversaciones. •Dificultades para medir las consecuencias de sus actos. Afecta entre un 3-7% de la población infanto-juvenil.

TDAH: lo que los padres deberían saber

TDAH: lo que los padres deberían saber ¿Qué es el TDAH? Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, TDAH (ADHD en inglés) es el nombre que se le da a un grupo de comportamientos que muchos niños y adultos presentan. Las personas que padecen TDAH tienen dificultad para prestar atención en el colegio, en la casa o en el trabajo. Pueden ser mucho más activas o impulsivas de lo que es usual para su edad. Estos comportamientos contribuyen a causar problemas significativos en las relaciones, en el aprendizaje y en el comportamiento. Por esta razón, los niños que tienen TDAH algunas veces son vistos como niños difíciles o que tienen problemas del comportamiento. El TDAH es más frecuente en los niños que en las niñas. Usted puede estar más familiarizado con el término trastorno por déficit de atención, TDA (ADD en inglés). La Asociación estadounidense de psiquiatría (American Psychiatric Association, APA) cambió el nombre de este trastorno en 1994. ¿Cuáles son los síntomas del TDAH? El niño con TDAH que es desatento tendrá seis (6) o más de los siguientes síntomas: •Le cuesta trabajo seguir instrucciones •Tiene dificultad para mantener su atención fija en actividades de trabajo o de juego en el colegio y en la casa •Pierde las cosas necesarias para realizar actividades en el colegio y en la casa •Parece como que no escucha con atención •No le presta atención a los detalles •Parece desorganizado •Tiene dificultad con las cosas que requieren planeación •Olvida las cosas •Se distrae con facilidad El niño con TDAH que es hiperactivo o impulsivo tendrá al menos seis (6) de los siguientes síntomas: •Es inquieto •Corre o se trepa inadecuadamente •No puede jugar en silencio •Responde de forma intempestiva •Interrumpe a las personas •No puede quedarse sentado •Habla demasiado •Siempre se está moviendo •Tiene dificultad para esperar su turno Los niños que tienen TDAH presentan síntomas durante al menos seis (6) meses. ¿Qué debo hacer si pienso que mi niño tiene TDAH? Hable con el médico de su niño. Un diagnóstico de TDAH puede hacerse solamente obteniendo información acerca del comportamiento de su niño por parte de varias personas que conozcan al niño. Su médico le hará preguntas y querrá obtener información de los maestros de su niño o de cualquier persona que esté familiarizada con el comportamiento de su niño. Su médico puede tener formas o listas para chequear, que usted y el maestro de su niño pueden completar. Esto lo ayudará a usted y a su médico a comparar el comportamiento de su niño con el de otros niños. Su médico probablemente querrá hacer exámenes de la vista y de la audición si es que estos no se le han hecho recientemente. Su médico le puede recomendar que pruebe un medicamento para ver si esto ayuda a controlar el comportamiento hiperactivo de su niño. Una prueba con el medicamento solamente no puede ser la base para diagnosticar el TDAH. Sin embargo, puede ser una parte importante de la evaluación de su niño en caso de sospecharse el TDAH. Puede ser difícil para su médico saber si su niño tiene TDAH. Muchos niños que tienen TDAH no son hiperactivos en el consultorio del médico. Por este motivo, es posible que su médico quiera que usted vea a alguien que se especialice en ayudar a niños con problemas de comportamiento, tal como un psicólogo. ¿Cuáles son las causas del TDAH? Los niños que tienen TDAH no producen suficientes substancias químicas en áreas claves del cerebro que son responsables de organizar el pensamiento. Sin tener una cantidad suficiente de esas substancias químicas, los centros del cerebro que se encargan de la organización no funcionan bien. Esto da lugar a los síntomas en los niños que tienen TDAH. Las investigaciones muestran que el TDAH es más común en niños que tienen parientes cercanos con este trastorno. Investigaciones recientes también han asociado el uso del cigarrillo y de otras substancias de abuso durante el embarazo, con el TDAH. La exposición a toxinas del medio ambiente, tales como plomo, también puede ser un factor. Cosas que no causan el TDAH: •Una mala crianza; no obstante, una vida familiar y un ambiente escolar desorganizados empeoran los síntomas. •Demasiada azúcar •Muy poca azúcar •Aspartamo (un nombre de marca: Nutrasweet) •Alergias a los alimentos u otras alergias •Falta de vitaminas •Luces fluorescentes •Ver demasiada televisión •Los juegos de vídeo ¿Qué medicamentos se usan para tratar el TDAH? Algunos de los medicamentos para el TDAH son metilfenidato, dextroanfetamina, atomoxetina y un fármaco que combina dextroanfetamina y anfetamina. Estos medicamentos mejoran la atención y la concentración, y disminuyen los comportamientos impulsivos y de excesiva actividad. También se pueden usar otros medicamentos para tratar el TDAH. Hable con su médico para ver qué tratamiento él o ella le recomienda. ¿Qué más puedo hacer para ayudar a mi niño? Un esfuerzo en equipo por parte de los padres, profesores y médicos trabajando en conjunto es la mejor manera de ayudar a su niño. Puede ser difícil criar a los niños que tienen TDAH. Es posible que tengan dificultad para comprender instrucciones, y el estado de actividad constante puede constituir un desafío para los adultos. Además, los niños que tienen TDAH tienden a necesitar más estructura y expectativas más claras. Usted puede tener que cambiar su vida un poco para ayudar a su niño. He aquí algunas cosas que usted puede hacer para ayudar: •Haga un horario. Fije horas específicas para levantarse, comer, jugar, hacer tarea, hacer quehaceres, mirar televisión o jugar juegos de vídeo, y para acostarse. Ponga el horario donde el niño siempre lo pueda ver. Explíquele anticipadamente cualquier cambio en la rutina. •Simplifique las reglas de la casa. Es importante explicar lo que pasará cuando se cumplan las reglas y cuando no se cumplan éstas. Escriba las reglas y las consecuencias de no obedecerlas. •Asegúrese de que sus instrucciones son comprendidas. Haga que su niño le preste atención y háblele mirándolo directamente a los ojos. Luego, con voz clara y calma, dígale al niño específicamente lo que usted desea. Mantenga las instrucciones simples y cortas. Pídale al niño que le repita las instrucciones a usted. •Premie el buen comportamiento. Felicite a su niño cuando él o ella complete cada paso de una tarea. •Asegúrese de que su niño sea supervisado en todo momento. Debido a que son impulsivos, los niños que tienen TDAH pueden necesitar más supervisión por parte de los adultos que otros niños de la misma edad. •Observe a su niño cuando él o ella esté alrededor de sus amigos. A veces resulta difícil para los niños que tienen TDAH aprender habilidades sociales. Premie el buen comportamiento durante el juego. •Fije una rutina para hacer las tareas. Escoja un lugar fijo para hacer la tarea lejos de distracciones tales como otras personas, televisión y juegos de vídeo. Divida el tiempo para hacer tarea en sesiones cortas y permita descansos. •Concéntrese en el esfuerzo y no en las calificaciones. Premie a su niño cuando él o ella trata de terminar la tarea escolar, no solamente por sacar una buena calificación. Usted puede dar premios adicionales por obtener mejores calificaciones. •Hable con los maestros de su niño. Averigüe cómo le está yendo a su niño en el colegio, en la clase, en el recreo y en la hora de la comida del mediodía. Pida que los maestros le den notas sobre el progreso diario o semanal. Algunos niños se benefician del asesoramiento psicológico o de la terapia estructurada. Puede resultar beneficioso para las familias hablar con un especialista en el manejo del comportamiento y los problemas de aprendizaje relacionados con el TDAH. Algunos estudios han demostrado que algunos colorantes y conservantes de alimentos pueden causar o empeorar el comportamiento hiperactivo en algunos niños. Hable con su médico para saber si necesita realizar algún cambio en la dieta de su niño. ¿Mi hijo va a superar el TDAH? Antes solíamos pensar que los niños superarían el TDAH. Sabemos que esto no es cierto en la mayoría de los niños. Los síntomas del TDAH con frecuencia mejoran a medida que los niños crecen y aprenden a adaptarse. La hiperactividad generalmente desaparece en los años de la adolescencia tardía. Pero cerca de la mitad de los niños que tienen TDAH continúan distrayéndose con facilidad, teniendo cambios en el humor, siendo malhumorados y son incapaces de completar tareas. Los niños que tienen padres afectuosos que les brindan apoyo y que trabajan conjuntamente con el personal del colegio, con los trabajadores de salud mental y con el médico tienen la mejor probabilidad de convertirse en adultos bien adaptados. Fuente: http://familydoctor.org/online/famdoces/home/children/parents/behavior/118.html

NOTA

LO QUE AÚN NO SE HA CONSEGUIDO

Entorno adecuado. Aunque se sitúa a los alumnos en las primeras filas y los tutores encargados de vigilar los exámenes saben de qué alumnos se trata, las pruebas aún se hacen en aulas demasiado pobladas, cuando estos estudiantes rendirían más en clases más reducidas. Distribución diferente de las pruebas. Los expertos recomiendan que los alumnos con TDAH puedan combinar las pruebas en función de su dificultad, es decir no hacer el mismo día lengua y matemáticas. De momento, tienen que seguir el orden establecidos: el primer día se concentran todas las de las áreas lingüísticas. Modificación del estilo de evaluación. Desde la Fundación ADANA se pide que no tengan que hacer un sobreesfuerzo narrativo en las respuestas de los exámenes, por eso piden preguntas abiertas y otras de opción múltiple. Evaluación. Este es el aspecto más importante de las demandas: las familias afectadas reclaman que la evaluación la realicen personas conocedoras del trastorno, sus repercusiones lingüísticas y dificultades para ordenar ideas.

PRUEBAS DE ACCESO A LA UNIVERSIDAD

Adaptaciones de acceso JUSTIFICACIÓN El TDAH es un trastorno de ejecución, de rendimiento, no de aprendizaje (Barkley 2005). Son alumnos con verdaderas dificultades para trabajar con lo que saben o han aprendido anteriormente lo que se refleja a la hora de demostrar los conocimientos adquiridos en el momento de ejecutar una prueba. Sus principales dificultades son: 1.- Capacidad atencional mermada ante una tarea compleja y larga, lo que repercute en dificultades para estructurar, organizar y planificar la información. 2.- Pocas habilidades lingüísticas de narración escrita. 3.- Cometen errores durante los exámenes a la hora de identificar las ideas relevantes y expresarlas de forma ordenada. El discurso es pobre, desorganizado, exento de aspectos importantes y con interferencias no relevantes. 4.- La impulsividad provoca la precipitación en las respuestas, dedicar poco tiempo a los aspectos importantes y demasiado a los detalles. PROPUESTA DE ADAPTACIONES PARA ALUMNOS CON TDAH ESPACIO Y TIEMPO * Aulas reducidas: proporcionar un espacio o entorno adecuado que facilite la atención (para disminuir los estímulos distractores). * Respetar el tiempo que el alumno necesita para realizar la prueba. * Marcadores de tiempo: Hacer recordatorios durante la prueba del tiempo que queda. * Descansos: Dividir las pruebas en partes y hacer pequeños descansos entre prueba y prueba (cansancio y sobreesfuerzo provoca que cometan errores y mala presentación). DISTRIBUCION DE LAS PRUEBAS * Modificar el orden establecido de la aplicación de las pruebas para que se puedan combinar en función de su dificultad. SUPERVISION * Antes de empezar la prueba, leer en voz alta el examen y verificar que el alumno entiende las preguntas. * Permitir en cualquier momento el acceso a las instrucciones. * Recordar al alumno que revise el examen antes de entregarlo y supervisar que ha respondido todo antes de que entregue la prueba. * Si no consigue centrarse en la prueba, guiarlo para ayudarle a reconducir la atención. FORMATO * Intentar que el enunciado sea sencillo y concreto. * Destacar las palabras clave en negrita * Evitar dar más de una instrucción a la vez. * Combinar diferentes formatos de preguntas en una misma prueba: combinar preguntas abiertas y de opción múltiple. * Preguntas abiertas: ofrecer una guía de la estructura. * En las preguntas de respuesta corta dejar el espacio aproximado para responder. SISTEMA DE CORRECCION Tener en cuenta el trastorno a la hora de corregir los exámenes y no perder la perspectiva de dificultad. Los alumnos con TDAH deberían ser evaluados por personas con conocimientos sobre el trastorno para poder distinguir si nos encontramos ante un alumno con TDAH que no dispone de los conocimientos, de otro que presenta serias dificultades para demostrar lo que sabe. STILL - Asociación balear de padres de niños con TDAH stilltdah@yahoo.es www.still-tdah.com Telf. 97 149 86 67 – Columba Suinaga