EL OBJETIVO DE ESTE BLOG ES "LLAMAR LA ATENCIÓN" SOBRE LA EXISTENCIA DEL TDAH EN
ADOLESCENTES Y ADULTOS
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte componente genético.
Se trata de un trastorno neurológico del comportamiento caracterizado por distracción moderada a severa, períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.
El Déficit de Atención con Hiperactividad está relacionado con una falta de balance en la producción cerebral de dos neurotransmisores: Dopamina y Noradrenalina.
El TDAH como entidad clínica se encuentra recogido en la Clasificación internacional de enfermedades, décima revisión (CIE-10), la cual representa un marco etiológico.
Una conducta muy asociada al Déficit Atencional del Adulto es la bien conocida procrastinación. ¿Cuántas veces te ha pasado que ante una tarea demasiado compleja o larga (o aburrida) tu primera reacción sea posponerla para mañana y luego para pasado mañana… y así sucesivamente?
Yo sé que por lo menos a mí me ha pasado más de una vez (incluso este post es un buen ejemplo de ello ya que llevaba varias semanas en estado de borrador!).
Lo que muchos no saben es que, dada su naturaleza conductual, la procrastinación es un hábito que se puede modificar si se aplican los principios que gobiernan la conducta (y estos principios han sido tradicionalmente el objeto de estudio de mi disciplina favorita en psicología: el Análisis Conductual)
De eso se trata este post, vamos a ver algunas de las causas de la procrastinación y una técnica simple pero poderosa que he diseñado específicamente para revertir sus efectos.
El demonio de la evitación
La procrastinación suele tener consecuencias muy negativas. Atrasos y entrega de los proyectos fuera de plazo, pérdida de credibilidad ante jefes y profesores, estrés y angustia que aumentan a medida que el tiempo transcurre y no hay avance alguno, malas notas y peores evaluaciones, y un largo etcétera.
Lo que muchos desconocen es que hay distintos tipos de motivación detrás de la conducta de posponer y posponer indefinidamente las tareas y proyectos.
Por ejemplo, en algunas personas existe la tendencia a buscar la perfección en todos los proyectos, cosa que puede demorar su inicio debido al temor de que el resultado no esté a la altura de sus estándares habituales. Otra motivación para procrastinar es que la tarea en sí se presenta como un desafío demasiado complejo y la persona no sabe por dónde empezar (para este tipo de procrastinación ya hemos compartido una técnica que puedes revisar pinchando este link). También puede ser que el miedo al fracaso se manifieste bajo la forma de pensamientos negativos y dudas acerca de la capacidad de llevar la tarea a buen término. Finalmente, puede ocurrir simplemente que lo que hay que hacer no es muy entretenido y prefieres hacer algo que te gusta más como mirar Facebook o leer este blog
Desde un punto de vista puramente conductual, la procrastinación es una forma de evitación (simplemente evitas hacer aquello que sabes que tienes que hacer y, en su lugar, haces cualquier otra cosa). Es decir se trata de un patrón de conducta que se repite ante ciertas situaciones, y por lo tanto puede ser identificado y modificado con las técnicas apropiadas.
Lo primero que debes hacer es fijarte en las situaciones que comúnmente te suscitan ganas de postergar el inicio de una tarea y determinar con la mayor precisión posible qué clase de situaciones son. La idea es identificar el tipo de motivación que puede estar detrás. ¿Se trata de alguna de las motivaciones que revisamos más arriba?
La técnica de los 10 minutos para vencer a la Procrastinación
Ya. Ahora te presento la que he bautizado como “la técnica de los 10 minutos”
Elige una tarea pendiente que hayas estado postergando y consigue un reloj con alarma.
Programa la alarma para que suene en 10 minutos. Vas a trabajar solamente durante esos 10 minutos, ni un segundo más…
Comienza a trabajar y cuando suene la alarma detente. Descansa un par de minutos, anda a buscar un café…
Fíjate si quieres seguir trabajando otros 10 minutos y repite el proceso.
Si no, no importa, haz otra cosa y programa otros 10 minutos de trabajo para un rato más.
- nota: el café es opcional…
Ahí está. Los principios conductuales sobre los que está construida esta técnica son muy potentes así que ¡adelante!
Ahora te toca a ti… Una vez que hayas aplicado la técnica me encantaría saber cómo te fue, de modo que te invito a escribirme un mail (jssanguesa@gmail.com) contándome los resultados que obtuviste.
www.atencion.org La terapia cognitivo conductual y el Coaching para jóvenes y adultos TDAH La psicoterapiaes un proceso de comunicación entre un psicoterapeuta (es decir, una persona entrenada para evaluar y generar cambios) y una persona que acude a consultarlo («paciente» o «cliente») que se da con el propósito de una mejora en la calidad de vida en este último, a través de un cambio en su conducta, actitudes, pensamientos o afectos.
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y es la más recomendada para ayudar a adultos con TDAH. La terapia cognitivo-conductual es un tratamiento psicológico centrado en los pensamientos y comportamientos que se producen en la actualidad. Se han desarrollado programas de TCC específicos para adultos con TDAH. Algunos de estos programas tratan de ayudar a los adultos a superar sus problemas con las funciones ejecutivas cotidianas: gestionar su tiempo, organizarse y planificar de una manera eficaz a corto y a largo plazo. Otros se centran en la auto-regulación emocional, el control de la impulsividad, el manejo del estrés, la ansiedad y los trastornos depresivos comórbidos.
El TDAH coaching es una campo emergente que puede servir como complemento a la terapia puede ser una intervención efectiva por sí misma. Aunque diferente de la psicoterapias de orientación psicodinámicas , es similar en algunos aspectos a la terapia cognitivo conductual , por no hablar de su creciente popularidad. El Coaching TDAH para jóvenes y adultos se basa en un modelo no médico, y las intervenciones están dirigidas a apoyar a las personas fundamentalmente sanas en sus esfuerzos por alcanzar objetivos específicos, mediante tareas concretas (Ratey, 2002). Más específicamente el coaching TDAH en jóvenes y adultos se centra en las áreas de la vida en la que los síntomas del TDAH de los individuos y la disfunción ejecutiva interfieren con el óptimo funcionamiento social, académico y profesional (Swartz, Prevatt, y Proctor, 2005). El coaching es diferente de la psicoterapia tradicional en la medida de coaching se centra principalmente en ayudar a las personas sin patología clínica severa, a lograr objetivos específicos a través de contratos de acción (es decir, organizar y completar proyectos). El coaching TDAH no hace hincapié en la evaluación integral, el diagnóstico o el desarrollo, social y emocional, o problemas médicos que puedan afectar el bienestar de la persona. Sin embargo un psicólogo clínico o un psiquiatra puede utilizar perfectamente el coaching como herramienta en sus intervenciónes. Por otra parte, el coaching no incluye explícitamente intervenciones de modificación cognitivas ,aunque el aumento de la auto-conciencia sobre los efectos de las propias actitudes sobre la realización de tareas y el papel de las creencias limitantes, podría considerarse un componente cognitivo del coaching TDAH (Swartz et al., 2005). Los entrenadores proporcionan recordatorios y retroalimentación oportuna a las personas, a menudo por teléfono o correo electrónico, además de las reuniones cara a cara, y la rendición de cuentas periódica es útil para muchos adultos con TDAH. ¿En qué se diferencia la terapia, del Coaching TDAH Adultos?.
Una distinción que es hecha a menudo es que el coaching aborda el presente y el futuro, mientras que la terapia se centra en el pasado, pero esto parece aplicar sobre todo a la terapia psicoanalítica.Otros dicen que el coaching se centra en los puntos fuertes, mientras que la terapia se centra en patologías diagnosticables, pero la psicología positiva no estaría de acuerdo con esto. En ambas, los terapeutas y entrenadores establecen una relación con un cliente. La confidencialidad es un fundamento básico de ambas relaciones. Ambas relaciones requieren un cliente dispuesto a cambiar y tomar un esfuerzo activo en el tratamiento. Ambos tratan de sentimientos y creencias, pero en niveles muy diferentes.
Una distinción simple es decir que el coaching consiste en ayudar a las personas a gestionar más eficazmente las cuestiones prácticas con la que los adultos con TDAH siempre luchan , como la gestión del tiempo, de las finanzas, ordenar la casa/oficina, prioridades, etc. y la terapia ayuda con la ansiedad , la depresión, el consumo de sustancias etc, frecuentemente comórbidos. Sin embargo es indiscutible un solapamiento.
Sin embargo, el coaching no pretende ser un sustituto de la psicoterapia, ni es probable que se beneficien las personas que lidian con problemas psiquiátricos graves. El coaching es un modelo destinado a mejorar el funcionamiento diario y el bienestar de las personas sin deterioro psicológico significativo.
Por lo general con los modelos tradicionales de terapia que no abordan cuestiones prácticas donde los adultos con TDAH necesitan ayuda.
Ari Tuckman ha escrito acerca de un modelo de tratamiento de cuatro partes para los adultos con TDAH que incluye la educación, la medicación, el coaching y la terapia (Integrative Treatment for Adult ADHD: A Practical, Easy-to-Use Guide for Clinicians, 2007)).
Porque el TDAH es fundamentalmente un trastorno del procesamiento de la información y la autorregulación, los adultos TDAH necesitan estrategias prácticas para ayudar a gestionar las responsabilidades y la terapia para hacer frente a las consecuencias de una vida de lucha y retrocesos.
En un modelo integrador, se puede utilizar terapia y coaching al mismo tiempo. Cuando se trabaja con una persona en llegar al trabajo a tiempo, por ejemplo, es posible descubrir que el problema está relacionado con asuntos prácticos, como llegar a la cama demasiado tarde y distraerse por tener la televisión encendida cuando se está preparando a dormir. Pero también es posible que la persona se sienta atrapado en un trabajo que percibe inútil y evita el dolor temporalmente llegando tarde, a pesar de que esto contribuye a aumentar sus problemas a largo plazo. Es decir, en este caso, el coaching te ayuda a identificar y realizar metas, y la terapia a identificar las agendas ocultas, que se gatillan cuando actúas en contra de tu propio interés.
Swartz, S. L., Prevatt, F., & Proctor, B. E. (2005). A coaching intervention for college students with attention deficit/hyperactivity disorder. Psychology in the Schools, 42(6), 647-656. Allsopp, D. H., Minskoff, E. H., & Bolt, L. (2005). Individualized Course‐Specific Strategy Instruction for College Students with Learning Disabilities and ADHD: Lessons Learned From a Model Demonstration Project. Learning Disabilities Research & Practice, 20(2), 103-118. Goldstein, S. E. (2005). Editorial: Coaching as a treatment for ADHD. Kubik, J. A. (2010). Efficacy of ADHD coaching for adults with ADHD. Journal of attention disorders, 13(5), 442-453. Tuckman, A. (2007). Integrative treatment for adult ADHD: A practical, easy-to-use guide for clinicians. New Harbinger Publications. Fuente: http://vivircontdah.blogspot.com.es/
Trastorno por Deficit de Intención (Russell A. Barkley)
Barkley, Canadá, Oct 2011
El TDAH no es un trastorno de atención. Es una ceguera hacia el futuro. Es una miopía para los eventos futuros. Eres corto de vista en el tiempo, lo que significa que el niño y el adulto con TDAH van a esperar hasta que el futuro sea inminente. He intentarán afrontarlo.Pero “en la medida en que el futuro está AHÍ FUERA no tengo que afrontarlo”.
“Cuando quede menos me organizaré para ello pero en realidad no puedo hacer gran cosa y son las 11h, así que no me voy a poner a correr de acá para allá, intentar ordenar a tortas, y ponerme demasiado severo para llegar a tiempo”
El TDAH crea una miopía hacia el tiempo, por lo que una persona con este trastorno no puede organizar el futuro lejano, sino, solamente, el futuro inminente. Y así, todo en la vida se convierte en una crisis que fue evitable y nadie tiene paciencia con esto porque lo ven como una falta moral. Podrías haber elegido estar preparado pero no lo hiciste. Se etiqueta como una forma de pereza. Esta actitud perezosa, descuidada, negligente que podrías haber cambiado si hubieras querido. ¿No?
Pero nosotros la conocemos como el fallo ejecutivo que es en realidad. Este trastorno te impide organizarte en el tiempo. Así que vives el momento y no puedes organizar un comportamiento jerárquicamente secuenciado en el tiempo.
Esto significa que el comportamiento directivo futuro es un comportamiento intencional, lo que significa que el TDA es en realidad TDI, Trastorno por Deficit de Intención, lo que hace que la gente lleve a cabo las mayor parte de las cosas que pretendían hacer. Lo podéis llamar “Spam de Atención Corta” pero creo que Trastorno por Deficit de Intención lo describe mucho mejor.
Entonces, el lóbulo frontal, el sistema ejecutivo es donde tomas lo que sabes y lo aplicas en tu día a día. No es donde sabes algo. Es donde usas lo que sabes. La parte posterior del cerebro adquiere conocimiento.
La parte anterior del cerebro lo pone en marcha. El TDAH ha separado ambas, así que en realidad no importa lo que sabes, lo puedes usar de una forma tan efectiva como cualquier otra persona.
El TDAH es un trastorno de ejecución. No puedes ejecutar cosas que sabes cómo hacer. No es un trastorno de conocimiento. La mayoría de gente con TDAH sabe tanto como cualquier otra persona de su vecindario, de su instituto con la misma edad. Pero no pueden usarlo. Ni de lejos, con la misma eficacia que otros. Así que la gente con TDAH sabe qué hacer pero no pueden hacer lo que saben hacer.
Una de las cosas que hemos aprendido en neuropsicología es a tratar el trastorno ejecutivo, el trastorno de desempeño. La única manera de tratarlo es cambiar el punto de desempeño. El punto de desempeño es ese lugar ahí fuera en la vida donde deberías estar usando ese conocimiento, y que por alguna razón parece que no puedes usarlo.
Así que todo el tratamiento debería estar en el punto de desempeño y si no, no funcionará. Cualquier tratamiento realizado fuera de ese lugar no será una solución para ese problema. Sólo cambiando ese lugar se resolverá el problema. Tenéis que reestructurar el entorno para ayudarles a mostrar lo que saben. ¿Qué significa esto? Significa que las habilidades educativas son una pérdida de tiempo porque no se van a usar.
Las habilidades son conocimiento y estas personas ya conocen la mayoría de las habilidades de todas formas, pero incluso si les enseñas otras nuevas, la probabilidad de que las implementen es muy baja.
Puedo dar a cualquier adulto una lista de recomendaciones sobre gestión del tiempo y puedo garantizar que la mayoría de ellas nunca se usará. De hecho, el papel se perderá de camino a casa porque se volará debajo del asiento delantero del coche y entonces te olvidarás de que está ahí, o si te acuerdas de que está ahí lo pegarás en el frigorífico pero no lo mirarás, y si lo haces, entonces dirás “Ah, en realidad debería estar haciendo estas cosas. Son geniales. Es esto por lo que necesito ayuda”.
Y entonces lo llevas a cabo comportándote impulsivamente de todos modos, y entonces vuelves y dices:
- “¿sabe, Dr. Barkley? Estas ideas son geniales”
- “Estupendo, ¿las hicisite?”
- “Bueeeno, estoy en ello. Es duro”
¿Habéis visto esto en alguien? Este no es un trastorno del conocimiento. Nunca lo fue. Es un problema para usar lo que sabes. Y ningún trozo de papel corregirá un trastorno de desempeño.
Escrito por Gina Pera Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu Texto original en inglés
Tiempo. Es la primera palabra de la lista, siempre que pido a los adultos de nuestro grupo local de apoyo TDAH que nombren sus principales problemas relacionados con el trastorno.
- Mantener la noción del tiempo.
- Calcular el tiempo que costará completar un proyecto.
- Planear el futuro en vez de estar enredado en el presente.
Gestionar el tiempo es un desafío constante para la mayoría de las personas, especialmente en estos ajetreados tiempos. Sin embargo, para las personas con TDAH, el tiempo es como un timador de aspecto cambiante.
Nadie conoce esto como el psicólogo Russell Barkley, eminente investigador, conferenciante, experto y autor de libros sobre el TDAH. Y nadie explica de forma tan clara sus causas y cómo manejarlo como el Dr. Barkley en su nuevo libro, “Tomar el control del TDAH en la edad adulta”.
El siguiente extracto, tomado del capítulo 10, ofrece consejos para tomar el control de tu tiempo. Los capítulos anteriores establecen un fundamento sólido para comprender la neurobiología del TDAH y dan directrices para el tratamiento médico; los siguientes ofrecen estrategias, sencillas pero fundamentales, para afrontar problemas concretos en diversos aspectos de la vida.
Quiero destacar: “Ocho reglas cotidianas para el éxito.” Como el permanente best-seller de Stephen Covey “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”, las ocho reglas del Dr. Barkley pueden ayudarte a acabar con hábitos negativos muy frecuentes en personas diagnosticadas de TDAH de adultas, y a mantener el paso firme ante lo que te depare la vida (de hecho, estas reglas pueden ayudar a cualquiera a vivir de forma más consciente y centrada)
Miope sobre el futuro
Por decirlo en pocas palabras, tú, como otros adultos con TDAH, eres ciego ante el tiempo, o al menos miope.
No es que te falten conocimientos o habilidades. Tu problema está en los mecanismos que aplican esos conocimientos y habilidades que posees, para actuar de forma eficaz en tu relación con los demás y en la planificación del futuro.
La falta de sentido del tiempo tiene sobre ti efectos debilitadores, incluso descorazonadores. Es probable que no prepares acontecimientos predecibles hasta que están ahí mismo –eso, si llegas a hacerlo. Este patrón de conducta es la receta para una vida de caos y crisis. Tan sólo llegas a malgastar tus energías en emergencias o urgencias inmediatas, cuando un poco de previsión y planificación podrían haber aliviado la tarea y seguramente, evitado la crisis.
Tratar con tu TDAH: el cuadro general
Esta descripción del TDAH nos hace ver que necesitas estrategias y herramientas para ayudarte a hacer aquello que sabes hacer.
El tratamiento útil de tu TDAH será aquel que te ayude a hacer aquello que sabes hacer, en el momento oportuno, en los diferentes ámbitos de tu vida diaria. Cuanto más se aleje un tratamiento de este punto, menos te ayudará.
Es fundamental contar con asistencia para lo relacionado con el tiempo, la coordinación, los plazos y la puntualidad. Esto significa configurar la solución al problema concreto, para ayudarte a hacer lo que debes, cuando debes. Y también significa mantener esas soluciones a lo largo del tiempo.
Adapta la solución al problema concreto
Los capítulos 7 a 9 describen cuatro formas de auto-control que pueden crearte dificultades en mayor o menor grado. Todas las pautas que se describen a continuación pueden ayudarte a elaborar estrategias, herramientas y trucos eficaces. Pero te fijarás más en aquellas dirigidas a los problemas con que más te identificas.
Saca la información que sueles retener en la memoria
Esto simplemente significa dar forma física a esas informaciones y colocarlas allí donde está el problema. No trates de utilizar tanto la memoria.
Si tu jefe, u otra persona, te ha dado instrucciones para algo que debes hacer durante los próximos días, no trates de recordarlas durante todo ese tiempo. Con TDAH, no va a ser posible. Es mejor que lleves siempre en el bolsillo un pequeño diario y un bolígrafo y anotes inmediatamente la tarea, los pasos indicados para realizarla y la fecha límite. Mantén esto visible allí donde vas a hacer el trabajo, para que te sirva como memoria de trabajo externa –tu recordatorio para hacerlo.
Puedes incluso dividir el plan en pequeños pasos y apuntarlos en tu agenda como objetivos para cada hora y cada día del plazo. ¡Lo importante no es la técnica concreta, sino la idea que hay detrás!
Materializa el tiempo
El TDAH te hace concentrarte fundamentalmente en el momento presente, olvidando las señales y la noción del paso del tiempo.
Usa un temporizador de cocina, reloj, ordenador, calendario o cualquier otro dispositivo capaz de dividir el tiempo; programa alarmas para periodos determinados. Cuanto más externo hagas el paso del tiempo y la forma de estructurarlo con recordatorios físicos periódicos, más fácil te será gestionar bien el tiempo.
Usa incentivos externos
Organiza refuerzos externos frecuentes para ayudarte con cualquier tarea. Por ejemplo, divide el proyecto en pasos pequeños y date una pequeña recompensa por cada hora, o cada media hora, de trabajo continuado.
Estas “prótesis” de motivación son casi imprescindibles para llevar a cabo proyectos, deberes, planes personales o compromisos sociales a largo plazo. La recompensa puede ser mirar en Internet cómo va tu equipo, escuchar una canción en tu equipo de música, o darte una propina; establece pequeñas recompensas por terminar pequeñas fases del trabajo, en vez de esperar a que todo el trabajo esté acabado.
Normaliza el déficit de tus funciones ejecutivas
Hasta la fecha, el único tratamiento capaz de hacerlo es la medicación. Los fármacos (ver Paso Tres del libro), sean estimulantes –como el metilfenidato- o no estimulantes -como la atomoxetina-, pueden mejorar e incluso normalizar el sustrato neurológico de las áreas ejecutivas del cerebro, y las redes con ellas relacionadas, que están en la raíz del trastorno. La medicación no revierte este déficit de forma permanente, pero tiene un efecto muy positivo mientras actúa.
Cambia las distracciones por refuerzos para concentrarte
Usa cualquier tipo de aviso físico que mantenga tu mente centrada en la tarea que tienes entre manos.
Haz listas físicas de las reglas
Coloca letreros, listas, tablas, etc. en el lugar apropiado de la escuela, el trabajo o el entorno social y fíjate en ellos con frecuencia. Incluso puedes leerlos en voz baja para ti mismo, enunciando las normas antes y durante estas situaciones. También puedes grabarlos y escucharlos en tu MP3 (¡usa auriculares!)
Divide cualquier tarea larga en trozos más pequeños para hacerlos uno tras otro.
Por ejemplo, en lugar de asumir un proyecto para el próximo mes tal y como viene, descomponlo en pasos mucho más pequeños y da un paso cada día hacia la meta final. De esta manera, cada paso no parecerá tan abrumador. Y puedes motivarte con refuerzos inmediatos e incentivos por completar cada paso.
Mantente flexible y dispuesto a cambiar tu plan.
Igual que en una enfermedad crónica como la diabetes, el tratamiento se compone de diversas intervenciones para aliviar los síntomas. Con el tiempo, es probable que se produzcan crisis periódicas y cambios en esos síntomas. No temas cambiar el rumbo -pide ayuda para ello, si la necesitas- y buscar nuevas formas de compensar las limitaciones que te impone el TDAH. Lo mereces.
Con estas ideas generales en mente, ya estás en condiciones de dominar tu TDAH.
No olvides que, con la ayuda adecuada – aprendizaje, terapia, medicación, técnicas de conducta, trabajo duro, asistencia y apoyo de familiares y amigos- puedes mejorar tu vida de una forma significativa, incluso espectacular.
Russell A. Barkley, Ph.D., es internacionalmente conocido por su dedicación a la investigación sobre el TDAH y sus esfuerzos para formar a profesionales y público. Es Catedrático Clínico de Psiquiatría en la Medical University de Carolina del Sur y Catedrático Investigador de Psiquiatría de la State University de Nueva York Upstate Medical University en Syracuse. Para saber más sobre el Dr. Barkley, visita su página web.
Trabajar con personas afectadas por Deficit de Atencion es siempre un desafío. El problema se manifiesta principalmente en el adulto, por el desconocimiento de su presencia, y por ciertos comportamientos poco predecibles, o inadecuados para la madurez cronológica de quien lo padece. El estrés por tanto es una consecuencia frecuente, el cansancio, la repetición de sesiones ausentes, falta de compromiso, genera un feedback de rechazo. A pesar de la gran situación de cambio producida por el tratamiento, pocos profesionales resisten el embate de tantas dificultades. Es necesario el correcto entendimiento para diseñar estructuras de trabajo conjunta exitosas.
Recuerdo un día, hace al menos 15 años, en que conversaba con mi manicurista sobre nuestros hijos. La mía habrá tenido en ese entonces unos 16 años. Estaba en plena edad rebelde, con problemas académicos, un novio que no me gustaba, en fin, no veía el día en que madurara y se encaminara. Estela, con la lima en una mano y mi mano en otra, me miró por encima de sus espejuelos y me dijo: “No va a mejorar. Mira a Juán”.
Juán, el hijo de mi manicurista, habrá tenido entonces ya sus 30 y pico, pero aún no encontraba su rumbo, no le duraban los trabajos ni las relaciones sentimentales, y en ese momento pensaba en (de nuevo) empezar algún curso técnico que le permitiera independizarse.
Las palabras de Estela me pararon en seco. Me resistí a pensar que mi hija (tan linda, con ese corazón tan grande, ¡con tanto futuro por delante!) no fuera a sobrellevar los problemas que desde niña nos habían llevado a consultar sicólogos, consejeros académicos, y un sin fin de tutores. Desde los 8 años le habían diagnosticado ADHD, o sea Attention Deficit Hyperactivity Disorder (en español, TDAH, trastorno de déficit de atención e hiperactividad), un trastorno neurológico que afecta la capacidad de concentración del individuo y produce falta de memoria, ansiedad, depresión, impulsividad, falta de autoestima, y otros síntomas relacionados. Pero bueno, era cuestión de seguir las indicaciones de los expertos, buscar maestros especializados, experimentar con medicamentos y apoyarla, ¿no? Entonces saldría adelante. Igual que su hermano mayor y todos los demás miembros de la familia.
Lo que no sabía entonces es que un 60% de los niños afectados —se piensa que esta cifra puede ser incluso mayor— continúan batallando por controlar sus síntomas aún en la adultez. Los adultos con ADHD tienden a cambiar frecuentemente de empleo, tener problemas de pareja, un estatus socioeconómico por debajo del promedio, y una mayor tendencia a fumar o a usar drogas. Ahora multipliquen por los aproximadamente 9 millones de adultos en Estados Unidos que tienen ADHD. Es un panorama poco alentador. Y lo más triste es que tanto ellos mismos como los que los rodean tienden a pensar que es un problema de voluntad y de moral, no de conexiones neurológicas. O piensan que son estúpidos o débiles. Una percepción cruel, porque no tiene nada que ver con inteligencia o ética. De hecho, la tendencia médica cada vez apoya más la clasificación de ADHD como un trastorno crónico que en sus expresiones extremas puede clasificarse como discapacidad.
Es frustrante. Lo fue y lo sigue siendo para mi hija, para mí, y para el resto de la familia. Y ni hablar del desgaste emocional. Además, preocupante. ¿Qué será de ella cuando yo ya no pueda ayudarla?
“You’re an enabler,” se lo facilitas todo, me dicen mis hermanas. Es muy posible que tengan razón. “Déjala que se responsabilice por sus cosas y que pague las consecuencias de lo que haga”. Más claro que el agua, ¿verdad?
La realidad es que las personas con ADHD necesitan una red de apoyo, no importa la edad. De hecho, a medida que pasan los años los cambios fisiológicos pueden intensificar los síntomas, sobre todo en mujeres de más de 50 años o experimentando la menopausia. La buena nueva es que existen numerosas redes de apoyo, y medicamentos y terapias para ayudar a controlar o compensar los síntomas.
¿Padeces o conoces a alguien con ADHD? Comparte tus experiencias aquí, nos encantaría oirlas.
Se puede hablar mucho sobre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, pero la gente de la calle, ni siquiera nuestros allegados más cercanos, nunca entenderá realmente qué es mientras médicos, psiquiatras, prensa, asociaciones, editoriales, comercios, etc. lo sigan tratando como 1) un asunto “de niños” y 2) un asunto educativo o pedagógico.
Un “niño hiperactivo” no es un niño inquieto, revoltoso, rebelde, pasota, lleno de energía, despistado, etc. sin más, sino un niño con cierta condición cerebral al que le resulta imposible estarse quieto o terminar los deberes del cole, por más que se le pretenda convencer.
De forma idéntica, un adulto con TDAH (que a ver cuándo muchos se empiezan a enterar: sí, también existe) no es una persona olvidadiza, despistada o irresponsable sin más, sino una persona a la que esa condición cerebral le impide (o le implica grandes obstáculos) realizar ciertas funciones ejecutivas en su corteza prefrontal: No es que un adulto con Déficit de Atención no se proponga de forma lo suficientemente seria cosas como esforzarse mentalmente, procurar recordar lo que acaba de oír, o terminar lo que empieza, sino muy al contrario, las personas con TDAH sufrimos algo parecido a un “pequeño -y a veces no tan pequeño- estrés permanente” en buena medida porque precisamente estamos todo el santo día forzando nuestra mente. No tenemos falta de atención porque no nos esforcemos, sino que nos cuesta horrores concentrarnos incluso cuando lo pasamos fatal intentando conseguirlo. Para cuando alguien me insiste en intentar recordar qué tenía que hacer esta tarde, yo ya llevo un buen rato sintiéndome frustrado, sin conseguirlo. No necesito más exámenes ni ejercicios mentales; gracias.
Me he encontrado con situaciones en las que se me “invitaba” a abandonar mis notas y calendarios, cuando no una clara obligación a prescindir de ellos, con el pretexto de que “así ejercitas la mente” o sencillamente porque “no queda bien de cara a la gente”. Estas personas no comprenden que rodearnos de agendas y listas de tareas no es una manía de nuestro Trastorno, sino un apoyo que necesitamos y que nos ayuda a no sentirnos unos completos inútiles. Habiendo conocido lo que es el Trastorno ya como adulto, me resulta curioso recordar las muchas veces siendo joven que se me negaba ese apoyo externo. Claro, entonces uno no era TDAH, sino “un poquito lento”, que era la forma diplomática de considerarme un zoquete que pasaba de estudiar porque le daba la gana. ¡Oh, sí, me encantaba suspender exámenes y repetir cursos!
Y es que socialmente no está del todo bien visto -con toda la razón del mundo- ser despistado, torpe, lento, distraído, dejado, olvidadizo, procrastinador… Lo que no se suele tener en cuenta es que la gente con TDAH no es que no se esfuerce en evitar dichos comportamientos, sino que cae en ellos incluso esforzándose y dándose cuenta: De ahí buena parte de la ansiedad. Pedir a un TDAH que no dependa de sus agendas, calendarios, recordatorios, o no dejarle cambiar de ambiente cada poco rato, comprometiéndole a pasar una tarde entera en un mismo sitio -incluso cuando es un lugar agradable y sosegado- es como pedirle a un ciego que “se esfuerce” en arreglárselas sin el bastón o el perro, o como pretender que un músico interprete una sinfonía que acaba de conocer sin facilitarle la partitura. Además, la discronía -la percepción distorsionada del tiempo- hace que para nosotros, pasar muchas horas en el sofá delante de la tele nos aburra desesperadamente en lugar de ser una oportunidad para no hacer nada, desconectar, relajarse… Para un TDAH, no hacer nada puede ser tan agobiante como para un niño superdotado hacer dibujitos de primaria: No soy un amargado ni un maleducado; es que ni lo puedo evitar ni tengo por qué. Vamos a hablar claro de una vez: ¿Por qué si una persona es alérgica al polen, no se la obliga a estar en un parque en primavera y a joderse, pero cuando una persona tiene Déficit de Atención sí se siente forzada a recordar, cumplir, planificar, callarse, sentarse, organizarse, etc.? Me recuerda a la gente que sufre fobias. Si tienes colesterol, debes tratarlo porque es malo y estás enfermo, pero si tienes un pánico insoportable a -por ejemplo- los gatos… eres un tío raro con manías y tonterías.
¿Por qué unos casos son respetables y otros no? Cuando digo que tengo problema de atención, NO me refiero a que soy “despistado”. Cuando digo que soy hiperactivo, NO me refiero a que soy “inquieto”. No quiero sentirme orgulloso de ser TDAH. No me hace gracia ser TDAH. Si insisto en que la gente comprenda un poco mejor cómo funciona nuestro cerebro, es para ganar visibilidad y comprensión, exista una noción más cercana a la realidad sobre el Trastorno, y poco a poco existan avances científicos. Porque está claro que muchos médicos tienen mucho que aprender. No, señor psiquiatra, no necesito Rivotril y convertirme en un zombi, sino una observación rigurosa y un diagnóstico acertado. Y no puede haber diagnóstico acertado mientras haya psiquiatras, psicólogos y demás “expertos” que en realidad no saben cómo es vivir con TDAH. Así que por lo menos, intento contribuir a que parientes y amigos sí lo sepan, aunque sea por encima, y lo tengan en consideración.
Por eso escribo este blog. Porque me he dado cuenta de que la única forma de dar a entender el Trastorno es vivirlo e intentar explicarlo… todo lo mejor que el propio Trastorno me permita.
Josep Antoni Ramos Quiroga es uno de los mayores expertos en España en investigación sobre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Además de ser coordinador del Programa de TDAH del Hospital Universitari Vall d'Hebron, es profesor asociado de Psiquiatría en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha participado en uno de los mayores estudios genéticos sobre los cinco trastornos psiquiátricos más importantes, publicado en Nature Genetics.
Esta semana se publicaba en la prestigiosa revista Nature Genetics un trabajo de investigación pionero a nivel mundial, que demostraba la carga genética asociada a los cinco trastornos psiquiátricos más importantes. En este consorcio internacional, también participaban científicos españoles.
En ALT1040 hemos hablado con uno de los científicos participantes en el proyecto, el Dr. Josep Antoni Ramos Quiroga, perteneciente al Grupo de Investigación en Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) de Barcelona.
Josep Antoni Ramos Quiroga es uno de los mayores expertos en el conocido como trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), un síndrome muy discutido en la sociedad. Debido a que existe una elevada percepción social de que esta enfermedad está sobrediagnosticada en niños, hemos querido conocer su opinión al respecto, así como la posible influencia de las nuevas tecnologías, incluyendo Internet, dispositivos móviles y videojuegos, en la prevalencia de este trastorno. ¿Qué es exactamente el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)? El TDAH es un trastorno que se inicia en la infancia, no en la época adulta, lo cual resulta muy característico. Actualmente, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, el 6% de los niños de la población general padecen este trastorno, que puede llegar a persistir en la etapa adulta, donde tiene una frecuencia, siempre según la OMS, del 3%. "El 6% de los niños a nivel mundial sufre déficit de atención según la OMS"El TDAH está caracterizado por una disfunción clara en el mantenimiento de la atención, y en algunos casos, viene acompañada de hiperactividad e impulsividad. Se observan niños con una hiperactividad motriz, mucha inquietud, tienden a la precipitación, a una verborrea inusual, etc.
Y aunque lo más frecuente (en un 70% de los casos) es que se den a la vez, tanto el déficit de atención como la hiperactividad, no siempre ocurre así. Hay un porcentaje menor, en torno al 20%, que sufre solo de inatención, y en un 5-10% de los casos, el problema solo es de hiperactividad. Sin embargo, a pesar de los datos de la OMS, hay una altísima percepción social de que este trastorno está sobrediagnosticado. ¿Están los criterios diagnósticos claros o estamos confundiendo a los clásicos 'niños inquietos' con individuos con un problema más grave? Sí que existe una percepción social interesada de que el TDAH está sobrediagnosticado, pero los criterios diagnósticos están muy claros desde hace mucho tiempo. De hecho, me duele mucho oír sandeces sobre que es un trastorno inventado. El TDAH fue diagnosticado por primera vez en 1902, seis años antes del diagnóstico de la conocida enfermedad de Alzheimer. "El TDAH no es un trastorno inventado, se diagnosticó antes que el mal de Alzheimer"Y desde la OMS y otras entidades, se han llevado a cabo muchísimos estudios epidemiológicos que demuestran la prevalencia de este trastorno. Es más, si antes solo diagnosticabas 200 niños y en la actualidad ha mejorado el sistema de salud, igual no es un problema de supradiagnóstico, sino de que con anterioridad, existía un mal manejo de esa situación.
De hecho, en la actualidad vemos que hay personas en la edad adulta que han sufrido problemas relacionados con drogas o han tenido un mayor número de accidentes de tráfico, y en realidad son individuos en donde deberíamos haber actuado antes, ya que en realidad padecen el TDAH.
Un mejor diagnóstico precoz hubiera evitado sus problemas personales y sociales, relacionados con su falta de concentración e impulsividad en muchos casos. Y ello evitaría verdaderos dramas personales y sociales, sin duda.
Y si no estamos realizando un sobrediagnóstico, ¿no estaremos sobremedicando a estos niños en edades muy tempranas? Sigue siendo, al igual que el supradiagnóstico, una percepción interesada. La terapia del TDAH se basa en aplicar tratamiento psicológico de tipo cognitivo-conductual, que hasta ahora es el único que ha demostrado eficacia. Y solo en los casos más graves, se usa la vía farmacológica. "Conocemos cómo funcionan estos medicamentos desde hace más de 50 años"Pero de nuevo, vuelve a ser falso que la industria farmacéutica tenga interés en este trastorno. Los dos únicos medicamentos que se aplican en clínica son del año 36 y 56, ¿qué interés pueden tener las farmacéuticas en sobrediagnosticar el TDAH? Y al igual que no existe una sobremedicación, los efectos secundarios del fármaco que más se utiliza en la actualidad (el del año 1956), están perfectamente documentados.
Es un verdadero insulto a la inteligencia decir que no sabemos qué ocurre con estos medicamentos, cuando llevamos más de 50 años de tratamiento con ellos. A nivel mundial millones de personas han sido tratadas con este fármaco y sus efectos son perfectamente conocidos. Aunque naturalmente, hay que recordar que se trata de un medicamento, que ha de administrarse bajo prescripción médica estricta, y que no es inocuo, sino que puede presentar efectos secundarios, pero están de sobra documentados. También existe una creencia popular que dice que las nuevas tecnologías provocan problemas de atención e hiperactividad. ¿Qué influencia han tenido la llegada de Internet, los videojuegos o los dispositivos móviles en el desarrollo de trastornos como el TDAH? "Las nuevas tecnologías no producen problemas de atención"Me niego a creer, y así lo afirma también la evidencia científica que hay disponible, que las nuevas tecnologías aumentan la prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Es más, en nuestro grupo estamos investigando la utilidad de videojuegos terapéuticos que ayuden a curar a las personas con TDAH. Debemos ver las nuevas tecnologías desde la perspectiva del gran potencial beneficioso que nos brindan.
Sí que es cierto, no obstante, que este trastorno tiene mucha relación e influye en personas que puedan desarrollar adicciones. Podrían existir riesgos comunes, pero esto todavía es una hipótesis, por lo que no ha sido demostrado por la ciencia. Necesitaremos más años y estudios para demostrarlo. "Los videojuegos terapéuticos pueden ayudar a curar el TDAH"Por poner un ejemplo, nadie diría que un buen vino de Ribera del Duero es malo para la salud. Sí que lo es el abuso indiscriminado del alcohol, que puede provocar un daño hepático muy grave. Ocurre lo mismo con las nuevas tecnologías.
Siempre que se usen bien, bajo un control parental, y que no se disfruten en exceso, de forma que puedan provocarnos daños, no hay ningún problema.
Hablando ya del estudio publicado en Nature Genetics, ¿qué impacto tendrá en medicina abordar desde la perspectiva genética los cinco trastornos psiquiátricos que habéis estudiado? Anteriormente, por estudios poblacionales, sabíamos que había relaciones genéticas entre estos cinco trastornos psiquiátricos (esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión mayor, TDAH y autismo). Se conocía esto ya que se habían hecho estudios en gemelos o con niños adoptivos.
Sin embargo, hemos conseguido demostrar por primera vez a nivel molecular que efectivamente esa relación existe, y que se observa una mayor correlación genética entre personas con esquizofrenia y trastorno bipolar por un lado, y por otro, con TDAH y depresión.
Esto significa que en el futuro podremos hacer tratamientos mucho más personalizados. Igual que ahora en oncología, donde sabemos el riesgo genético de que se produzca una metástasis, por ejemplo, en el futuro podríamos tratar el TDAH y analizar si genéticamente es posible que alguien pueda tener depresión. Y si es así, lograríamos reducir el impacto de ambas enfermedades. Hablaríamos entonces de una medicina con un enfoque más preventivo y mucho más personalizado. Con los nuevos avances en secuenciación, ¿podríamos hablar de tratamientos de trastornos psiquiátricos en función de nuestros genes? En el futuro, los avances en farmacogenómica nos permitirán avanzar hacia terapias mucho más individualizadas. Por ejemplo, en función de nuestro genoma, podremos valorar qué efectos secundarios podrían aparecer en un paciente tras administrar un fármaco, y evitar esos daños.
El problema es que a día de hoy los estudios en farmacogenómica siguen utilizando muestras muy pequeñas, y son muy caros, por lo que no se ha avanzado tanto como se debería en este sentido."El cerebro tiene derecho a enfermar, y la ciencia debe responder" Tras este estudio publicado en Nature Genetics, ¿cuál es el futuro de la investigación de este consorcio internacional? Ahora hemos estimado, a través de cambios genéticos de un solo nucleótico (SNPs), cuál es la carga genética asociada a los trastornos que mencionábamos antes. En los próximos años, deberemos comprobar si se dan otras alteraciones genéticas importantes en estas enfermedades, y evaluar los cambios en el funcionamiento del cerebro.
Lo que está claro es que debemos aceptar que nuestro cerebro, al igual que otros órganos del cuerpo, tiene derecho a enfermar, y que nosotros debemos responder a esta situación con estudios científicos y tratamientos adecuados.
Cambiar de tarea supone para nosotros un gran esfuerzo. A veces podemos hacerlo, otras veces no; a veces queremos, otras no.
Este desconcierto depende en parte de cuánto nos guste lo que estamos haciendo, y en parte de cuánto nos guste lo que vamos a hacer.
Si no nos gusta lo que estamos haciendo y sí lo que vamos a hacer, la transición es mucho más fácil. Pero si es al revés, si disfrutamos con lo que estamos haciendo, no tenemos ningún deseo de terminar con ello y no estamos deseando empezar la siguiente tarea… bueno, ya te haces una idea.
Pero, ¿es sólo eso?
También tiene algo que ver de dónde surge la idea de cambiar de tarea. Si nos distraemos con algo que nos llama la atención, es una transición generada internamente. Si nuestro jefe, cónyuge o hijo nos piden que cambiemos de tarea, es una transición generada externamente.
Según mi experiencia, las transiciones generadas internamente son más fáciles que las generadas externamente.
Por si resulta de ayuda, he hecho una lista de tres cosas que me ayudan cuando hay que cambiar de tarea sobre la marcha. Aquí están:
1. Prepárate de antemano
Si otros quieren que cambiemos inmediatamente, no va a funcionar. Si nosotros queremos cambiar inmediatamente, va a funcionar muy bien.
Cuando la transición deba hacerse inmediatamente, es mucho más fácil si somos conscientes del problema que nos supone. Saber a lo que nos enfrentamos y reconocer cómo nos vamos a sentir, cómo nos sentimos, es muy útil cuando tenemos que cambiar y no queremos.
2. Piensa que ha sido idea tuya
En el peor de los casos, intenta convencerte de que la transición, en realidad, era idea tuya desde el principio. No pienses que es fácil, pero tampoco te lo pongas más difícil. Sólo haz como que estás de acuerdo.
Si esto no te ayuda puedo ofrecerte otra opción aún…
3. Prueba a negociar
Si tienes problemas con la transición, aun sabiendo que vas a tenerlos, trata de negociar contigo mismo. Prométete que volverás a lo que estabas haciendo cuando haya pasado un determinado tiempo o hayas hecho una parte del trabajo.
La FDA acaba de aprobar
un dispositivo médico para el diagnóstico del TDAH llamado Neuropsychiatric
EEG-Based Assessment Aid (NEBA) System, basado en el electroencefalograma, en
pacientes entre 6 y 17 años. La duración del proceso diagnóstico es de unos
15-20 minutos. Su aplicación junto a la evaluación clínica mejora la certeza del
diagnóstico.
Sin duda es un bombazo y muchos psiquiatras
infanto-juveniles pondrán el grito en el cielo ya que la los padres "pedirán la
prueba del NEBA" para que el diagnóstico sea más seguro. La polémica está
servida.
Al final, ayer me pasé el día entero arreglando y organizando el jardín.
Mientras trabajaba, tenía en la cabeza el TDAH y la procrastinación. Pensaba “¿Estaré procrastinando?”, pues sabía que tenía muchos otros proyectos pendientes, y ninguno de ellos tenía que ver con pasar el día en el barro.
Me di cuenta entonces de que hay cosas que no pueden esperar. Como la Madre Naturaleza.
Si no quito a tiempo las malas hierbas, morirán las plantas que quiero que vivan y vivirán las que quiero que mueran.
¿Procrastinaban nuestros antepasados ?
A la vez que trabajaba en la tierra, pensaba en nuestros ancestros. Nuestros antepasados y nuestras antepasadas se pasaban el día trabajando duramente para poder sobrevivir.
¿Te imaginas a Clem diciéndole a Martha, “Lo siento cariño, hoy no me apetece plantar”?
Tal vez por eso, la sencilla pero exigente vida en la granja es tan buena para las personas con TDAH. Es una cuestión de vivir o morir.
¿Es el TDAH un producto de la vida moderna?
Piensa en la vida actual. ¿Cuántas maneras puedes encontrar de posponer las cosas? Todas las que quieras. Pero no pasa nada, a nadie le va a dar un ataque si te retrasas con tu proyecto.
No hay como la supervivencia (la tuya, la de los cultivos o la del ganado) para conseguir que hagas tu trabajo.
Las familias pioneras de antaño tenían que trabajar duro. No podían dejar para mañana lo que tenían que hacer hoy. También hacían un montón de ejercicio físico –uno de los mejores tratamientos para el TDAH.
Todo ese trabajo y el aire fresco hacían que durmieran bien, mientras que a los adultos con TDAH actuales les cuesta mucho dormir con regularidad.
Regreso al futuro
Se dice que una razón de que las personas con TDAH tendamos a posponer las cosas es que a nuestro cerebro le cuesta formarse una imagen del futuro. Estos últimos días, que hacía menos frío, he estado paseando alrededor de la casa para ver qué está creciendo y pensar qué me gustaría plantar.
Durante mis inspecciones diarias del jardín, veía con inquietud la fuerza con que crecía la maleza, tapando los narcisos y ahogando las hostas antes de que pudieran siquiera brotar. Sólo podía pensar en el futuro y en cuánto más trabajo me iba a costar quitar las malas hierbas, si no lo hacía inmediatamente.
También he tenido muy en cuenta a mi vecino de al lado. Cuando me mudé a esta casa, me hizo una observación mordaz sobre el anterior propietario, que no se ocupaba en absoluto del jardín ni del césped. Capté la idea.
Imaginar el futuro con un vecino malhumorado también me animó a seguir adelante con mi labor en jardín.
Procrastinación… o no
Así que ayer pasé un espléndido día al sol, arrancando las malas hierbas, plantando, arreglando, cavando y disfrutando del aire libre y del sol. También asegurándome de tener menos trabajo en el futuro que si no lo hubiera hecho.
Pero ¿estaba posponiendo? Puede que sí. O puede que no.
Una lección de la tierra
La próxima vez que tenga la tentación de posponer las cosas, podré pensar en mis plantas y en mi orgullo y utilizarlos como recordatorio para pensar en el futuro.
¿Qué se va a ahogar en mi vida si no actúo ahora? ¿Qué proyectos, relaciones o metas van a secarse si no tomo medidas de inmediato? ¿Quién va a enfadarse si no asumo mis responsabilidades?
Dicen que podemos aprender de la naturaleza. Hoy, doy gracias a mi jardín y la Madre Naturaleza por hacerme pensar en el futuro cuando tengo la tentación de posponer las cosas. Escrito por Zoë Kessler BA, B.ED. Traducido por la Dra. Elena Díaz de Guereñu Texto original en inglés Fuente: http://www.zoekessler.com/tdah-y-procrastinacion-una-leccion-de-la-tierra/
Tiempo. Es la primera palabra de la lista, siempre que pido a los adultos de nuestro grupo local de apoyo TDAH que nombren sus principales problemas relacionados con el trastorno.
- Mantener la noción del tiempo.
- Calcular el tiempo que costará completar un proyecto.
- Planear el futuro en vez de estar enredado en el presente.
Gestionar el tiempo es un desafío constante para la mayoría de las personas, especialmente en estos ajetreados tiempos. Sin embargo, para las personas con TDAH, el tiempo es como un timador de aspecto cambiante.
Nadie conoce esto como el psicólogo Russell Barkley, eminente investigador, conferenciante, experto y autor de libros sobre el TDAH. Y nadie explica de forma tan clara sus causas y cómo manejarlo como el Dr. Barkley en su nuevo libro, “Tomar el control del TDAH en la edad adulta”.
El siguiente extracto, tomado del capítulo 10, ofrece consejos para tomar el control de tu tiempo. Los capítulos anteriores establecen un fundamento sólido para comprender la neurobiología del TDAH y dan directrices para el tratamiento médico; los siguientes ofrecen estrategias, sencillas pero fundamentales, para afrontar problemas concretos en diversos aspectos de la vida.
Quiero destacar: “Ocho reglas cotidianas para el éxito.” Como el permanente best-seller de Stephen Covey “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”, las ocho reglas del Dr. Barkley pueden ayudarte a acabar con hábitos negativos muy frecuentes en personas diagnosticadas de TDAH de adultas, y a mantener el paso firme ante lo que te depare la vida (de hecho, estas reglas pueden ayudar a cualquiera a vivir de forma más consciente y centrada)
Miope sobre el futuro
Por decirlo en pocas palabras, tú, como otros adultos con TDAH, eres ciego ante el tiempo, o al menos miope.
No es que te falten conocimientos o habilidades. Tu problema está en los mecanismos que aplican esos conocimientos y habilidades que posees, para actuar de forma eficaz en tu relación con los demás y en la planificación del futuro.
La falta de sentido del tiempo tiene sobre ti efectos debilitadores, incluso descorazonadores. Es probable que no prepares acontecimientos predecibles hasta que están ahí mismo –eso, si llegas a hacerlo. Este patrón de conducta es la receta para una vida de caos y crisis. Tan sólo llegas a malgastar tus energías en emergencias o urgencias inmediatas, cuando un poco de previsión y planificación podrían haber aliviado la tarea y seguramente, evitado la crisis.
Tratar con tu TDAH: el cuadro general
Esta descripción del TDAH nos hace ver que necesitas estrategias y herramientas para ayudarte a hacer aquello que sabes hacer.
El tratamiento útil de tu TDAH será aquel que te ayude a hacer aquello que sabes hacer, en el momento oportuno, en los diferentes ámbitos de tu vida diaria. Cuanto más se aleje un tratamiento de este punto, menos te ayudará.
Es fundamental contar con asistencia para lo relacionado con el tiempo, la coordinación, los plazos y la puntualidad. Esto significa configurar la solución al problema concreto, para ayudarte a hacer lo que debes, cuando debes. Y también significa mantener esas soluciones a lo largo del tiempo.
Adapta la solución al problema concreto
Los capítulos 7 a 9 describen cuatro formas de auto-control que pueden crearte dificultades en mayor o menor grado. Todas las pautas que se describen a continuación pueden ayudarte a elaborar estrategias, herramientas y trucos eficaces. Pero te fijarás más en aquellas dirigidas a los problemas con que más te identificas.
Saca la información que sueles retener en la memoria
Esto simplemente significa dar forma física a esas informaciones y colocarlas allí donde está el problema. No trates de utilizar tanto la memoria.
Si tu jefe, u otra persona, te ha dado instrucciones para algo que debes hacer durante los próximos días, no trates de recordarlas durante todo ese tiempo. Con TDAH, no va a ser posible. Es mejor que lleves siempre en el bolsillo un pequeño diario y un bolígrafo y anotes inmediatamente la tarea, los pasos indicados para realizarla y la fecha límite. Mantén esto visible allí donde vas a hacer el trabajo, para que te sirva como memoria de trabajo externa –tu recordatorio para hacerlo.
Puedes incluso dividir el plan en pequeños pasos y apuntarlos en tu agenda como objetivos para cada hora y cada día del plazo. ¡Lo importante no es la técnica concreta, sino la idea que hay detrás!
Materializa el tiempo
El TDAH te hace concentrarte fundamentalmente en el momento presente, olvidando las señales y la noción del paso del tiempo.
Usa un temporizador de cocina, reloj, ordenador, calendario o cualquier otro dispositivo capaz de dividir el tiempo; programa alarmas para periodos determinados. Cuanto más externo hagas el paso del tiempo y la forma de estructurarlo con recordatorios físicos periódicos, más fácil te será gestionar bien el tiempo.
Usa incentivos externos
Organiza refuerzos externos frecuentes para ayudarte con cualquier tarea. Por ejemplo, divide el proyecto en pasos pequeños y date una pequeña recompensa por cada hora, o cada media hora, de trabajo continuado.
Estas “prótesis” de motivación son casi imprescindibles para llevar a cabo proyectos, deberes, planes personales o compromisos sociales a largo plazo. La recompensa puede ser mirar en Internet cómo va tu equipo, escuchar una canción en tu equipo de música, o darte una propina; establece pequeñas recompensas por terminar pequeñas fases del trabajo, en vez de esperar a que todo el trabajo esté acabado.
Normaliza el déficit de tus funciones ejecutivas
Hasta la fecha, el único tratamiento capaz de hacerlo es la medicación. Los fármacos (ver Paso Tres del libro), sean estimulantes –como el metilfenidato- o no estimulantes -como la atomoxetina-, pueden mejorar e incluso normalizar el sustrato neurológico de las áreas ejecutivas del cerebro, y las redes con ellas relacionadas, que están en la raíz del trastorno. La medicación no revierte este déficit de forma permanente, pero tiene un efecto muy positivo mientras actúa.
Cambia las distracciones por refuerzos para concentrarte
Usa cualquier tipo de aviso físico que mantenga tu mente centrada en la tarea que tienes entre manos.
Haz listas físicas de las reglas
Coloca letreros, listas, tablas, etc. en el lugar apropiado de la escuela, el trabajo o el entorno social y fíjate en ellos con frecuencia. Incluso puedes leerlos en voz baja para ti mismo, enunciando las normas antes y durante estas situaciones. También puedes grabarlos y escucharlos en tu MP3 (¡usa auriculares!)
Divide cualquier tarea larga en trozos más pequeños para hacerlos uno tras otro.
Por ejemplo, en lugar de asumir un proyecto para el próximo mes tal y como viene, descomponlo en pasos mucho más pequeños y da un paso cada día hacia la meta final. De esta manera, cada paso no parecerá tan abrumador. Y puedes motivarte con refuerzos inmediatos e incentivos por completar cada paso.
Mantente flexible y dispuesto a cambiar tu plan.
Igual que en una enfermedad crónica como la diabetes, el tratamiento se compone de diversas intervenciones para aliviar los síntomas. Con el tiempo, es probable que se produzcan crisis periódicas y cambios en esos síntomas. No temas cambiar el rumbo -pide ayuda para ello, si la necesitas- y buscar nuevas formas de compensar las limitaciones que te impone el TDAH. Lo mereces.
Con estas ideas generales en mente, ya estás en condiciones de dominar tu TDAH.
No olvides que, con la ayuda adecuada – aprendizaje, terapia, medicación, técnicas de conducta, trabajo duro, asistencia y apoyo de familiares y amigos- puedes mejorar tu vida de una forma significativa, incluso espectacular.
Russell A. Barkley, Ph.D., es internacionalmente conocido por su dedicación a la investigación sobre el TDAH y sus esfuerzos para formar a profesionales y público. Es Catedrático Clínico de Psiquiatría en la Medical University de Carolina del Sur y Catedrático Investigador de Psiquiatría de la State University de Nueva York Upstate Medical University en Syracuse. Para saber más sobre el Dr. Barkley, visita su página web.
“Brain Exercises to Cure ADHD” (Ejercicios cerebrales para curar el TDAH) del Dr. Gimple explora nuevas formas de curar el Trastorno por...
¿Qué es el TDAH?
Se trata de un trastorno de origen neurobiológico y que puede presentar 3 síntomas:
•Déficit de Atención.
•Hiperactividad.
•Impulsividad.
DEFICIT DE ATENCIÓN
•Dificultades para mantener la atención concentración.
•Parece que no escucha.
•No siguen instrucciones.
•No termina actividades.
•Dificultades para organizar tareas.
•Dificultades para retener datos y órdenes.
•Extravían objetos.
•Evitan esfuerzo mental.
•Se distraen.
•Descuidados en actividades diarias y actividades académicas.
HIPERACTIDAD
•Se remueve en su asiento.
•Abandona su asiento.
•Corren, saltan en situaciones inapropiadas.
•Dificultades para dedicarse a actividades tranquilas.
•Siempre en movimiento.
•Necesidad de cambiar de actividad continuamente.
•Hablan en exceso.
•Propensos a los accidentes.
•Dificultades en la coordinación motora.
IMPULSIVIDAD
•Actúan antes de pensar.
•Precipitan respuestas.
•Dificultades para guardar turnos.
•Interrumpen actividades o conversaciones.
•Dificultades para medir las consecuencias de sus actos.
Afecta entre un 3-7% de la población infanto-juvenil.
TDAH: lo que los padres deberían saber
TDAH: lo que los padres deberían saber¿Qué es el TDAH?Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, TDAH (ADHD en inglés) es el nombre que se le da a un grupo de comportamientos que muchos niños y adultos presentan. Las personas que padecen TDAH tienen dificultad para prestar atención en el colegio, en la casa o en el trabajo. Pueden ser mucho más activas o impulsivas de lo que es usual para su edad. Estos comportamientos contribuyen a causar problemas significativos en las relaciones, en el aprendizaje y en el comportamiento. Por esta razón, los niños que tienen TDAH algunas veces son vistos como niños difíciles o que tienen problemas del comportamiento.El TDAH es más frecuente en los niños que en las niñas. Usted puede estar más familiarizado con el término trastorno por déficit de atención, TDA (ADD en inglés). La Asociación estadounidense de psiquiatría (American Psychiatric Association, APA) cambió el nombre de este trastorno en 1994.¿Cuáles son los síntomas del TDAH?El niño con TDAH que es desatento tendrá seis (6) o más de los siguientes síntomas:•Le cuesta trabajo seguir instrucciones•Tiene dificultad para mantener su atención fija en actividades de trabajo o de juego en el colegio y en la casa•Pierde las cosas necesarias para realizar actividades en el colegio y en la casa•Parece como que no escucha con atención•No le presta atención a los detalles•Parece desorganizado•Tiene dificultad con las cosas que requieren planeación•Olvida las cosas•Se distrae con facilidadEl niño con TDAH que es hiperactivo o impulsivo tendrá al menos seis (6) de los siguientes síntomas:•Es inquieto•Corre o se trepa inadecuadamente•No puede jugar en silencio•Responde de forma intempestiva•Interrumpe a las personas•No puede quedarse sentado•Habla demasiado•Siempre se está moviendo•Tiene dificultad para esperar su turnoLos niños que tienen TDAH presentan síntomas durante al menos seis (6) meses.¿Qué debo hacer si pienso que mi niño tiene TDAH?Hable con el médico de su niño. Un diagnóstico de TDAH puede hacerse solamente obteniendo información acerca del comportamiento de su niño por parte de varias personas que conozcan al niño. Su médico le hará preguntas y querrá obtener información de los maestros de su niño o de cualquier persona que esté familiarizada con el comportamiento de su niño. Su médico puede tener formas o listas para chequear, que usted y el maestro de su niño pueden completar. Esto lo ayudará a usted y a su médico a comparar el comportamiento de su niño con el de otros niños. Su médico probablemente querrá hacer exámenes de la vista y de la audición si es que estos no se le han hecho recientemente.Su médico le puede recomendar que pruebe un medicamento para ver si esto ayuda a controlar el comportamiento hiperactivo de su niño. Una prueba con el medicamento solamente no puede ser la base para diagnosticar el TDAH. Sin embargo, puede ser una parte importante de la evaluación de su niño en caso de sospecharse el TDAH.Puede ser difícil para su médico saber si su niño tiene TDAH. Muchos niños que tienen TDAH no son hiperactivos en el consultorio del médico. Por este motivo, es posible que su médico quiera que usted vea a alguien que se especialice en ayudar a niños con problemas de comportamiento, tal como un psicólogo.¿Cuáles son las causas del TDAH?Los niños que tienen TDAH no producen suficientes substancias químicas en áreas claves del cerebro que son responsables de organizar el pensamiento. Sin tener una cantidad suficiente de esas substancias químicas, los centros del cerebro que se encargan de la organización no funcionan bien. Esto da lugar a los síntomas en los niños que tienen TDAH. Las investigaciones muestran que el TDAH es más común en niños que tienen parientes cercanos con este trastorno. Investigaciones recientes también han asociado el uso del cigarrillo y de otras substancias de abuso durante el embarazo, con el TDAH. La exposición a toxinas del medio ambiente, tales como plomo, también puede ser un factor.Cosas que no causan el TDAH:•Una mala crianza; no obstante, una vida familiar y un ambiente escolar desorganizados empeoran los síntomas.•Demasiada azúcar•Muy poca azúcar•Aspartamo (un nombre de marca: Nutrasweet)•Alergias a los alimentos u otras alergias•Falta de vitaminas•Luces fluorescentes•Ver demasiada televisión•Los juegos de vídeo¿Qué medicamentos se usan para tratar el TDAH?Algunos de los medicamentos para el TDAH son metilfenidato, dextroanfetamina, atomoxetina y un fármaco que combina dextroanfetamina y anfetamina. Estos medicamentos mejoran la atención y la concentración, y disminuyen los comportamientos impulsivos y de excesiva actividad. También se pueden usar otros medicamentos para tratar el TDAH. Hable con su médico para ver qué tratamiento él o ella le recomienda.¿Qué más puedo hacer para ayudar a mi niño?Un esfuerzo en equipo por parte de los padres, profesores y médicos trabajando en conjunto es la mejor manera de ayudar a su niño. Puede ser difícil criar a los niños que tienen TDAH. Es posible que tengan dificultad para comprender instrucciones, y el estado de actividad constante puede constituir un desafío para los adultos. Además, los niños que tienen TDAH tienden a necesitar más estructura y expectativas más claras. Usted puede tener que cambiar su vida un poco para ayudar a su niño. He aquí algunas cosas que usted puede hacer para ayudar:•Haga un horario. Fije horas específicas para levantarse, comer, jugar, hacer tarea, hacer quehaceres, mirar televisión o jugar juegos de vídeo, y para acostarse. Ponga el horario donde el niño siempre lo pueda ver. Explíquele anticipadamente cualquier cambio en la rutina.•Simplifique las reglas de la casa. Es importante explicar lo que pasará cuando se cumplan las reglas y cuando no se cumplan éstas. Escriba las reglas y las consecuencias de no obedecerlas.•Asegúrese de que sus instrucciones son comprendidas. Haga que su niño le preste atención y háblele mirándolo directamente a los ojos. Luego, con voz clara y calma, dígale al niño específicamente lo que usted desea. Mantenga las instrucciones simples y cortas. Pídale al niño que le repita las instrucciones a usted.•Premie el buen comportamiento. Felicite a su niño cuando él o ella complete cada paso de una tarea.•Asegúrese de que su niño sea supervisado en todo momento. Debido a que son impulsivos, los niños que tienen TDAH pueden necesitar más supervisión por parte de los adultos que otros niños de la misma edad.•Observe a su niño cuando él o ella esté alrededor de sus amigos. A veces resulta difícil para los niños que tienen TDAH aprender habilidades sociales. Premie el buen comportamiento durante el juego.•Fije una rutina para hacer las tareas. Escoja un lugar fijo para hacer la tarea lejos de distracciones tales como otras personas, televisión y juegos de vídeo. Divida el tiempo para hacer tarea en sesiones cortas y permita descansos.•Concéntrese en el esfuerzo y no en las calificaciones. Premie a su niño cuando él o ella trata de terminar la tarea escolar, no solamente por sacar una buena calificación. Usted puede dar premios adicionales por obtener mejores calificaciones.•Hable con los maestros de su niño. Averigüe cómo le está yendo a su niño en el colegio, en la clase, en el recreo y en la hora de la comida del mediodía. Pida que los maestros le den notas sobre el progreso diario o semanal.Algunos niños se benefician del asesoramiento psicológico o de la terapia estructurada. Puede resultar beneficioso para las familias hablar con un especialista en el manejo del comportamiento y los problemas de aprendizaje relacionados con el TDAH.Algunos estudios han demostrado que algunos colorantes y conservantes de alimentos pueden causar o empeorar el comportamiento hiperactivo en algunos niños. Hable con su médico para saber si necesita realizar algún cambio en la dieta de su niño.¿Mi hijo va a superar el TDAH?Antes solíamos pensar que los niños superarían el TDAH. Sabemos que esto no es cierto en la mayoría de los niños. Los síntomas del TDAH con frecuencia mejoran a medida que los niños crecen y aprenden a adaptarse. La hiperactividad generalmente desaparece en los años de la adolescencia tardía. Pero cerca de la mitad de los niños que tienen TDAH continúan distrayéndose con facilidad, teniendo cambios en el humor, siendo malhumorados y son incapaces de completar tareas. Los niños que tienen padres afectuosos que les brindan apoyo y que trabajan conjuntamente con el personal del colegio, con los trabajadores de salud mental y con el médico tienen la mejor probabilidad de convertirse en adultos bien adaptados.Fuente: http://familydoctor.org/online/famdoces/home/children/parents/behavior/118.html
NOTA
LO QUE AÚN NO SE HA CONSEGUIDO
Entorno adecuado. Aunque se sitúa a los alumnos en las primeras filas y los tutores encargados de vigilar los exámenes saben de qué alumnos se trata, las pruebas aún se hacen en aulas demasiado pobladas, cuando estos estudiantes rendirían más en clases más reducidas.
Distribución diferente de las pruebas. Los expertos recomiendan que los alumnos con TDAH puedan combinar las pruebas en función de su dificultad, es decir no hacer el mismo día lengua y matemáticas. De momento, tienen que seguir el orden establecidos: el primer día se concentran todas las de las áreas lingüísticas.
Modificación del estilo de evaluación. Desde la Fundación ADANA se pide que no tengan que hacer un sobreesfuerzo narrativo en las respuestas de los exámenes, por eso piden preguntas abiertas y otras de opción múltiple.
Evaluación. Este es el aspecto más importante de las demandas: las familias afectadas reclaman que la evaluación la realicen personas conocedoras del trastorno, sus repercusiones lingüísticas y dificultades para ordenar ideas.
PRUEBAS DE ACCESO A LA UNIVERSIDAD
Adaptaciones de acceso
JUSTIFICACIÓN
El TDAH es un trastorno de ejecución, de rendimiento, no de aprendizaje (Barkley 2005). Son alumnos con verdaderas dificultades para trabajar con lo que saben o han aprendido anteriormente lo que se refleja a la hora de demostrar los conocimientos adquiridos en el momento de ejecutar una prueba.
Sus principales dificultades son:
1.- Capacidad atencional mermada ante una tarea compleja y larga, lo que repercute en dificultades para estructurar, organizar y planificar la información.
2.- Pocas habilidades lingüísticas de narración escrita.
3.- Cometen errores durante los exámenes a la hora de identificar las ideas relevantes y expresarlas de forma ordenada. El discurso es pobre, desorganizado, exento de aspectos importantes y con interferencias no relevantes.
4.- La impulsividad provoca la precipitación en las respuestas, dedicar poco tiempo a los aspectos importantes y demasiado a los detalles.
PROPUESTA DE ADAPTACIONES PARA ALUMNOS CON TDAH
ESPACIO Y TIEMPO
* Aulas reducidas: proporcionar un espacio o entorno adecuado que facilite la atención (para disminuir los estímulos distractores).
* Respetar el tiempo que el alumno necesita para realizar la prueba.
* Marcadores de tiempo: Hacer recordatorios durante la prueba del tiempo que queda.
* Descansos: Dividir las pruebas en partes y hacer pequeños descansos entre prueba y prueba (cansancio y sobreesfuerzo provoca que cometan errores y mala presentación).
DISTRIBUCION DE LAS PRUEBAS
* Modificar el orden establecido de la aplicación de las pruebas para que se puedan combinar en función de su dificultad.
SUPERVISION
* Antes de empezar la prueba, leer en voz alta el examen y verificar que el alumno entiende las preguntas.
* Permitir en cualquier momento el acceso a las instrucciones.
* Recordar al alumno que revise el examen antes de entregarlo y supervisar que ha respondido todo antes de que entregue la prueba.
* Si no consigue centrarse en la prueba, guiarlo para ayudarle a reconducir la atención.
FORMATO
* Intentar que el enunciado sea sencillo y concreto.
* Destacar las palabras clave en negrita
* Evitar dar más de una instrucción a la vez.
* Combinar diferentes formatos de preguntas en una misma prueba: combinar preguntas abiertas y de opción múltiple.
* Preguntas abiertas: ofrecer una guía de la estructura.
* En las preguntas de respuesta corta dejar el espacio aproximado
para responder.
SISTEMA DE CORRECCION
Tener en cuenta el trastorno a la hora de corregir los exámenes y no perder la perspectiva de dificultad. Los alumnos con TDAH deberían ser evaluados por personas con conocimientos sobre el trastorno para poder distinguir si nos encontramos ante un alumno con TDAH que no dispone de los conocimientos, de otro que presenta serias dificultades para demostrar lo que sabe.
STILL - Asociación balear de padres de niños con TDAH
stilltdah@yahoo.es
www.still-tdah.com
Telf. 97 149 86 67 – Columba Suinaga
EL OBJETIVO DE ESTE BLOG ES "LLAMAR LA ATENCIÓN" SOBRE LA EXISTENCIA DE TDAH EN ADOLESCENTES Y ADULTOS.
SER PADRES ES DIFÍCIL PERO SER PADRES DE NIÑOS TDAH LO ES MÁS,PORQUE ES NECESARIO ESTAR SIEMPRE AHÍ, PORQUE EL TDAH LO ESTÁ.
RECUERDA...
RECUERDA QUE LAS PERSONAS QUE TIENEN TDAH SON IGUAL DE INTELIGENTES AL RESTO DE LAS PERSONAS.
EL TDAH NO ES UNA ENFERMEDAD MENTAL.
EL TDAH NO ES UNA ENFERNEDAD MENTAL, ES UN TRASTORNO DEL NEURODESARROLLO ESTÁ VINCULADO AL FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA NERVIOSO
EL SISTEMA NERVIOSO REGULA LAS FUNCIONES MOTORAS, COGNITIVAS Y EMOCIONALES QUE PERMITEN ADAPTARSE AL MEDIO. ES UN CONJUNTO DE PROCESOS, SUMAMENTE COMPLEJOS.
AFNA TDA-H VILADECANS (http://www.tdahbaixllobregat.org/)
Associació de familiars de Nens/es Afectats de Trastorn per Déficit d´Atenció amb o sense Hiperactivitat de Viladecans.
AGHIDA (descargar tríptico informativo)
Asociación Gallega de Hiperactividad y Déficit de Atención, Vigo
AGRUPA-TDAs Cantabria
Agrupación c‡ntabra de Afectados por los Déficit de Atención
AHIDA (http://www.anhida.org/)
Asociación de hiperactivos déficit de atención de Vizcaya
AHIDA-TTE (www.tortosa.com/ahida-tte)
Associació de nens hiperactius amb deficit d'atenció de les terres de l'ebre
AMAI-TLP (http://usuarios.discapnet.es/border/tlpamai.htm y
http://www.amai-tlp.org/)
Asociación Madrileña de ayuda e Investigación del Transtorno de Personalidad
AMANDA (http://www.amanda.org.es/)
Asociación Malagueña de Adultos y Niños con Déficit de Atención / Hiperactividad
ASTAIT (http://www.astait.org/)
Asociación Sevillana de terapeutas de atención infantil temprana
ASOCIACIÓN AGUILARS VIDA ACTIVA
çguilas - Murcia
ATDAHILANZ
Asociación de Padres de Niños y Adolescentes con Déficit de Atención, Hiperactividad e Impulsividad de Lanzarote
ATEDA (http://www.ateda.org/)
Asociación para el Tratamiento y el Estudio del Déficit de Atención
ATENCIONA (http://www.atenciona.es/)
Asociación regional Aragonesa de Familiares y Profesionales orientada al Diagnóstico, Investigación, Tratamiento y Tiempo libre de la Hiperactividad, Déficit de Atención y Trastornos Asociados
ATIMANA-DAH (http://www.atimana-dah.com/)
Asociación Tinerfeña de Madres y Padres de Niños y Adolescentes con Déficit de Atención e Hiperactividad
ATTEM (http://www.attem.com/)
Asociación para el Tratamiento de Personas con Alteraciones del Desarrollo, Valencia
AVATDAH (http://www.avatdah.org/)
Asociación Vallisoletana de Ayuda a Personas con el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad
BESAY LA PALMA
Asociaciónde Niños y Jóvenes con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, Santa Cruz de la Palma
CALMA
Asociación para la atención de personas que presentan Trastornos con Déficit de Atención por Hiperactividad
CALVIDA (http://www.calvida.com/)
Fundación para la Promoción de la Calidad de Vida, Vizcaya
FAHYDA (http://aspathi.eresmas.com/fahyda.htm)
Federación andaluza de asociaciones de padres y personas con trastornos de déficit de atención e hiperactividad
FEAADAH (http://www.feaadah.org/)
Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad
Federación Catalana de Asociaciones de Familiares y Afectados de TDAH
Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (descargar tríptico informativo)
Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad
Federación de Trabajadores de la Enseñanza (www.feteugt.es/)
(FTE-UGT)
TDAH Penedés (http://cat.bloctum.com/tdahpenedes)
Asociación dafectats pel Transtorn Dficit d´Atenció amb o sense Hiperactivitat del Penedés
TDAHGC (http://www.tdahgc.org/)
Asociación de Familiares Afectados por el TDAH de Gran Canaria
TDAH VALLÉS (http://www.tdahvalles.org/)
Associació de Afectats pel Trastorn per Déficit de Atenció Amb/Sense Hiperactivitat del Vallés
TROTAMUNDOS
Asociación de Padres de Niños con Hiperactividad y Déficit de Atención, Cadiz
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DIRECCIONES DE INTERES
CADE.
Centro de Atención a la Diversidad Educativa.
C/ Jimena Menéndez Pidal, 8 A. 28023 Madrid. Tel. 91 357 32 03
F.E.A.A.
Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad.
C/ Alcalde Gaspar de la Peña, 1. 30004 Cartagena (Murcia) Tel. 968 52 82 02 / 650 968 834 adahi@vodafone.es
PSICOTEL
Psicotel es una dirección donde le ofrecemos un conjunto de servicios de tipo psicológico.
ANSHDA.
Asociación de Niños con Síndrome de Hiperactividad y Déficit de Atención.
C/ Pasaje de Valdilecha, 5-7 (esq. Molina de Segura). 28030 Madrid 91 356 02 07
AVATDAH.
Asociación Vallisoletana de Ayuda a Personas con el Trastorno de
Déficit de Atención e Hiperactividad.
CINTECO.
Centro de Investigación y Terapia de Conducta.
C/ Lagasca 16, 1º Dcha. 28001 Madrid. Tel. 91 431 21 45 Fax: 915 75 40 07
ADANA 2004.
C/ Muntaner, 250 - pral. 1ª - 08021 Barcelona 93 241 19 79
FUNDACION SOLIDARIDAD HUMANA.
C/ Oña, 175 - 28050 Madrid Tels. 91 766 89 66 - 91 383 18 17
El Dr. Ramos Quiroga forma parte de un grupo de psiquiatras que, a nivel español y mundial, son responsables tanto de la actualización de los criterios diagnósticos del TDAH como de marcar nuevas pautas de investigación en relación a este trastorno.
En el Hospital Vall d'Hebron existen básicamente 3 líneas de investigación en relación al TDAH: 1) Clínica, 2) Genética-Bioquímica (ambas han proporcionado recientemente resultados que han sido publicados en prestigiosas revistas de investigación y se citan en este texto), 3) de Neuroimagen (actualmente en realización).
DR. JOAQUÍN DÍAZ ATIENZA
• Licenciado en Medicina y Cirugía (Universidad de Granada)
•Master en Psicobiología y Neurociencia cognitiva (Universidad Autónoma de Barcelona)
•Doctor en Medicina (Neurociencias) (Universidad de Granada)
•Especialista en Psiquiatría (Universidad de París VI)
•Especialista en Psiquiatría Infantil (Universidad de Paris V)
•Diplomado en Terapia Cognitivo-Conductual (Faculté Médicine de Saint Antoine-Paris)
•Experto Universitario en Nutrición y Dietética (Universidad de Cádiz)
•Diplomado Superior en Metodología y Epidemiología (Escuela Andaluza de Salud Pública y la Universidad de Granada)
•Residente de psiquiatría en el hospital psiquiátrico de Almería desde 1980-1983.
•Residente en los hospitales de París desde 1984 – 1989.Coordinador de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de Almería desde 1989-2003.
•Responsable del Programa de TDAH y Trastornos Específicos del Desarrollo Psicológico desde 1989-2000.
•Director del Laboratorio de Neuropsicología Pediátrica (Potenciales Evocados y Análisis Espectral de Frecuencias- Mapeo Cerebral) de 1993-1999 (Beca FIS).
•Responsable del Programa de Trastornos Alimentarios de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil desde 2000-2003.
•Actualmente director del Programa de TDAH y Trastornos del Desarrollo en el Foro Los Millares.
Dr. Alberto Fernández Jaén
Experto en Déficit de Atención e HiperactividadEl doctor Fernández Jaén es uno de los médicos españoles más reconocidos en su especialidad. Ha trabajado en el Hospital de La Paz y es Director Médico del Centro de Atención a la Diversidad Educativa (CADE). Es especialista en trastornos del neurodesarrollo y sus comorbilidades, con una especial dedicación al Trastorno de Déficit de Atención/Hiperactividad. .
Dr. Thomas E. Brown
Dr. Brown es psicólogo clínico y realizó un doctorado en la Universidad de Yale. Tiene un consultorio privado en Hamden, Connecticut y se especializa en la evaluación y el tratamiento de niños, adolescentes y adultos que tienen un coeficiente intelectual elevado y que padecen el Trastorno de Déficit de Atención (TDA) y otros problemas relacionados. Es profesor auxiliar clínico de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale y director asociado de la Clínica Yale para Trastornos de la Atención y Problemas Relacionados.
Dr. Russell Barkley, PhD.
El Dr. Barkley obtuvo su licenciatura con honores en Psicología por la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill en 1973. He then attended Bowling Green State University in Ohio where he received his Masters Degree in 1975 and his Ph.D. Luego asistió a Bowling Green State University en Ohio, donde recibió su Maestría en 1975 y su doctorado in 1977 in Clinical Psychology, receiving the Distinguished Dissertation Award for his research on the effects of medication on children with ADHD. en 1977 en Psicología Clínica, recibiendo el Premio Tesis distinguido por sus investigaciones sobre los efectos de la medicación en niños con TDAH. He then attended the Oregon Health Sciences University for internship training in developmental, learning, and behavioral disorders of children. A continuación, asistió a la Oregon Health Sciences University para la formación práctica en el desarrollo, el aprendizaje y trastornos de la conducta de los niños. Thereafter, in 1977, he joined the Department of Neurology at the Medical College of Wisconsin (MCOW) and Milwaukee Children's Hospital where he worked in the Child Neurology Division and eventually founded the Neuropsychology Service at MCOW. A partir de entonces, en 1977, se incorporó al Departamento de Neurología de la Facultad de Medicina de Wisconsin (MCOW) y el Hospital de Niños de Milwaukee, donde trabajó en la División de Neurología Infantil y, finalmente, fundó el Servicio de Neuropsicología en MCOW. He served as its Chief and as Associate Professor of Neurology until 1985. Se desempeñó como jefe y como Profesor Asociado de Neurología hasta 1985. Dr. Barkley then relocated to the University of Massachusetts Medical School, where he served as the Director of Psychology and as a Professor of Psychiatry and Neurology (1985-2002). El Dr. Barkley luego se trasladó a la Universidad de Massachusetts Medical School, donde se desempeñó como Director de Psicología y como profesor de Psiquiatría y Neurología (1985-2002). While there, he established the research clinics for both child and adult Attention Deficit Hyperactivity Disorders. Una vez allí, él estableció las clínicas de la investigación, tanto para niños y adultos de déficit de atención con hiperactividad. In 2003, Dr. Barkley relocated to the Charleston, SC area where he became a Professor in the Department of Psychiatry at the Medical University of South Carolina. En 2003, el Dr. Barkley se trasladó a la zona de Charleston, Carolina del Sur donde se convirtió en profesor en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad Médica de Carolina del Sur. In 2005, he joined the faculty of the Department of Psychiatry at the SUNY Upstate Medical University in Syracuse, NY. En 2005, se unió a la facultad del Departamento de Psiquiatría de la SUNY Upstate Medical University en Syracuse, NY.
Dr. Barkley has been awarded a Diplomate (board certification) in three specialties, these being Clinical Psychology (ABPP), Clinical Child and Adolescent Psychology, and Clinical Neuropsychology (ABCN, ABPP). El Dr. Barkley ha sido galardonado con un Diplomado (certificación de la junta) en tres especialidades, que son la Psicología Clínica (ABPP), Clínica Infantil y del Adolescente Psicología y Neuropsicología Clínica (Abcn, ABPP). He is a clinical scientist, educator, and practitioner who has authored, co-authored, or co-edited 20 books and clinical manuals. Él es un científico clínico, educador y profesional que es autor, coautor o co-editor de 20 libros y guías clínicas. He has published more than 200 scientific articles and book chapters related to the nature, assessment, and treatment of ADHD and related disorders (see Publications). Ha publicado más de 200 artículos científicos y capítulos de libros relacionados con la naturaleza, la evaluación y tratamiento del TDAH y trastornos relacionados (ver publicaciones). In 1993, he founded a bimonthly newsletter for clinical professionals, The ADHD Report (Guilford Publications). En 1993, fundó un boletín bimensual para los profesionales clínicos, el informe TDAH (Publicaciones Guilford). He has created seven professional videotapes on ADHD and defiant children, three of which have won national awards, including the 1992 and 1994 Golden Apple Award for educational videos from the National Education Association. Él ha creado siete cintas de vídeo profesionales sobre el TDAH y los niños desafiante.
La ciencia real define al TDA/H como un trastorno real
Algunas de las organizaciones de científicos más prestigiosas del mundo han concluido que el TDA/H es un trastorno real con consecuencias potencialmente devastadoras cuando no se identifica, diagnostica y trata de manera apropiada.
El TDA/H "es un síndrome neuropsiquiátrico comúnmente observado que ha sido estudiado de manera extensiva durante las últimas cuatro décadas. . . Debe tomarse en cuenta que el debate sobre el TDA/H dentro de las comunidades de investigación y médica ha sido ligero, y ha tratado sobre todo sutilezas en cuanto a los paradigmas de diagnóstico y tratamiento. En contraste, se han dado campañas de relaciones públicas altamente provocadoras y duras batallas legales (sobre todo por grupos como la Iglesia de la Cienciología), que buscan etiquetar como un "mito" la idea de que el TDA/H es una enfermedad. . . Por tanto, es de suma importancia separar las inquietudes legítimas propias de los artículos científicos, de la información abstracta, distorsionada o mendaz proveniente de otras fuentes".
TDA/H: una perspectiva de la salud pública
Los Centros para el control y la prevención de enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention) celebraron una conferencia en Atlanta del 23 al 24 de septiembre de 1999, "Trastorno por déficit de atención con hiperactividad: una perspectiva de la salud pública".
Esta reunión estuvo copatrocinada por la Oficina para los programas de educación especial del Ministerio de educación (Office of Special Education Programs, Department of Education). Más de 150 profesionales de varias disciplinas del campo de la investigación, del consumidor, académicas, médicas, y de la salud mental se dieron cita para debatir los problemas de la salud pública relacionados con este trastorno y su investigación potencial en el futuro. Las presentaciones y materiales de las sesiones por tema de interés de la conferencia se han utilizado para ayudar a elaborar una agenda de investigación de salud pública para el TDA/H, la cual incluía la necesidad de establecer un centro nacional de recursos que ofrezca a los profesionales, y al público en general, información válida y precisa sobre el TDA/H.
Ministro de salud de Estados Unidos
La sección cuatro del capítulo tres (Niños y salud mental [Children and Mental Health]), trata exclusivamente sobre la base científica del TDA/H. "El TDA/H, que es el trastorno conductual más comúnmente diagnosticado en la infancia, ocurre en el 3 al 5 por ciento de los niños en edad escolar. . . Se desconoce la etiología exacta del TDA/H, aunque se han implicado déficits de neurotransmisores, la genética y las complicaciones perinatales. . . Así, la hipótesis de la dopamina ha impulsado gran parte de la investigación reciente sobre las causas del TDA/H".
"El TDAH se refiere a una familia de trastornos neurobiológicos crónicos relacionados que interfieren con la capacidad de un individuo para regular el nivel de actividad (hiperactividad), inhibir la conducta (impulsividad) y prestar atención a las tareas (falta de atención) de la manera que es apropiada para su nivel de desarrollo".
"El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA/H) es un trastorno conductual de la infancia relativamente común, con importantes consecuencias para los individuos afectados, sus familias y la sociedad".
"Por mucho tiempo se pensó que el TDA/H era un trastorno infantil, pero ahora se sabe que persiste en la adolescencia y la adultez".
El TDA/H se considera como una afección crónica".
Declaración internacional de consenso sobre el TDA/H de 2002
Unos 100 científicos de la comunidad internacional crearon la declaración de consenso como referencia sobre el estatus de los hallazgos científicos sobre este trastorno. "Como cuestión de ciencia, la idea de que el TDA/H no existe es sencillamente errónea. Todas las asociaciones médicas importantes y las agencias gubernamentales para la salud reconocen al TDA/H como un trastorno genuino, porque la evidencia científica que así lo indica es muy abrumadora".
Patofisiología (diferencias cerebrales en el TDA/H)
Patofisiología es el término médico que se utiliza para describir los cambios o diferencias en el cuerpo (o el cerebro, en el caso del TDA/H) cuando una persona padece un trastorno o afección en particular.
Neuroquímica
Las investigaciones en imágenes estructurales y funcionales de la neuroquímica del TDA/H implican los sistemas fronto-subcorticales ricos en catecolaminas en la patofisiología del TDA/H. La eficacia de medicamentos estimulantes en modelos animales de hiperactividad también indica que la alteración de las catecolaminas es, al menos, una de las fuentes de la disfunción cerebral del TDA/H.
Un estudio de 10 años realizado por el Intituto Nacional de Salud Mental (National Institute of Mental Health) halló que el cerebro de los niños y adolescentes que padecen TDA/H era entre 3 y 4 por ciento más pequeño que el de los niños que no padecían el trastorno - y que el tratamiento con medicamentos no era la causa (JAMA 9 de octubre de 2002; 288(14):1740-8).
En estos momentos se están llevando a cabo investigaciones en imágenes neurológicas básicas para delimitar aún más la patofisiología del TDA/H, determinar la utilidad diagnóstica de las imágenes neurológicas y explicar los efectos fisiológicos del tratamiento. Sin embargo, aún no son lo suficiente concluyentes como para la implementación práctica de las imágenes neurológicas.
Función ejecutiva
Muchos de los síntomas de falta de atención clasificados como TDA/H son en realidad síntomas de deficiencia en la función ejecutiva. La función ejecutiva se refiere a un amplio espectro de procesos de control central en el cerebro que activan, integran y manejan otras funciones cerebrales.
El Dr. Thomas E. Brown, de la Universidad de Yale lo ejemplifica mejor al comparar la función ejecutiva con el director de una orquesta. El director organiza, activa, centra, integra y dirige a los músicos mientras tocan sus instrumentos, haciendo que la orquesta produzca una música compleja. De forma similar, la función ejecutiva del cerebro organiza, activa, centra, integra y dirige. Lo que permite al cerebro realizar un trabajo rutinario y creativo a la vez.
Los componentes de la función ejecutiva que tienen un impacto sobre el funcionamiento en la escuela o el trabajo:
•la memoria de trabajo y de retención (retener los datos en la mente mientras procesa la información; acceder a los dados almacenados en la memoria a largo plazo)
•activación, alerta y esfuerzo (ponerse en marcha; prestar atención; terminar un trabajo)
•control emocional (tolerar la frustración; pensar antes de actuar o hablar)
•interiorización del lenguaje (usar el diálogo interior para controlar el comportamiento y dirigir las acciones futuras)
•resolución de problemas complejos (examinar en detalle el problema, analizarlo por partes, reconstruir y organizar esas partes en nuevas ideas)
EL DESORDEN VISUAL AGOTA A LAS PERSONAS CON TDAH
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Imagen creada por IA
A continuación, voy a copiar el artículo "Tu cuarto desordenado le compite
espacio a tu propio cerebro: la neurociencia explica p...
Funciones ejecutivas y TDAH
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Funciones ejecutivas y TDAH: entender el “centro de mando” del cerebro
Cuando hablamos de TDAH en adultos, solemos pensar en *despistes,
desorganizaci...
La Navidad eres tú...
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La Navidad es mi madre escondiendo en el armario los regalos del día 5,
para mantener viva una ilusión inocente. La Navidad es mi abuelo trayendo a
cas...
IV SALON ESTUDIANTIL DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA
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*EL ALUMNADO DE 2º DE BACHILLERATO ASISTIRA AL IV SALON ESTUDIANTIL DE LA
UNIVERSIDAD DE GRANADA, EL DÍA 29 DE MARZO DE 2019*
*Salida a las 7,45 y regres...
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Este post es un homenaje a todas las personas que se encargan de enseñar,
educar, cuidar y sobre todo a hacer felices a* niños con necesidades
especial...
Les altres veritats del TDAH
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Us recomano la lectura d'aquest document. Penso que ajuda a relativitzar i
aclarir una mica aquells aspectes que es donen per demostrats i evidents, i
no h...
ACAMPADA CARNAVALES
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Este año, los padres hemos disfrutado de unos juegos muy divertidos al
llevar a nuestros hijos al campamento. Nos hubiera gustado quedarnos con
ellos los d...
El movimiento es parte de la vida y, para las personas con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, es parte de la esencia de su vida. Sobre todo en niños y adolescentes, pero también en adultos, la hiperactividad, más que un síntoma, debe ser considerada una característica personal.
Los síntomas son útiles a la hora de establecer diagnósticos, pero cuando se trata de la vida cotidiana, lo mejor es considerar las características particulares, como manera de facilitar su manejo en relación con las circunstancias.
Permitir y permitirse el movimiento apropiado puede ser la clave, evaluar lo que es apropiado en cada contexto puede ser el desafío.
También es un desafío para algunos contextos (escolar, familiar) volverse más apropiados para niños y adolescentes muy activos. La mayoría de los sistemas educativos están organizados (en más o en menos) para "detenerse, mirar y escuchar", mientras que ellos necesitan "moverse, mirar y escuchar".
Los hiperactivos necesitan aprender procesando mediante el movimiento. Necesitan hacer físicamente lo que están aprendiendo, atravesando la experiencia sensomotriz, utilizando la intuición y conectándose con la intención y los sentimientos de quien les enseña.
Los altos niveles de energía física (y emocional) pueden ser apropiadamente guiados (más que controlados) por los adultos a cargo de la educación o por los padres.
Éstas pueden ser algunas maneras para la escuela:
Utilizar pelotitas antiestrés, permitir garabatear, tejer, cortar papelitos, armar figuras, etc. mientras participa de la clase y no molesta a los demás.
Habilitar un rincón en el aula o en una sala contigua que sirva como rincón para moverse (bailar, saltar, tirar, jugar, etc)
Utilizar dramatizaciones para la adquisición de conocimientos de historia o literarios.
Utilizar representaciones geográficas con objetos en el aula, de manera que permitan vivenciar los conocimientos antes o durante su conceptualización.
Adaptar o inventar juegos motrices para matemáticas o lengua (por ejemplo: rayuela, armar palabras o frases con "niños pizarrón" , "dígalo con mímica"...).
Utilizar ritmos para aprendizajes mnémicos.
Caminar o mecerse mientras lee. Leer y darse instrucciones en voz alta. Salir a gritar o correr de tanto en tanto.
Hace poco tiempo, escuché este comentario: Una profesora de inglés dispuso para un alumno muy hiperactivo que, al comienzo de la clase, se siente en su lugar de siempre; pero cuando ella lo nota muy inquieto, le da arcilla y le pide que se siente más atrás o que camine por el fondo del aula mientras escucha y participa de la clase. El resultado ha sido muy satisfactorio, el niño aprende y tiene mejor relación con su profesora y con los compañeros, no molesta en la clase y atiende más.
En la casa, los padres pueden organizar actividades y lugares similares a los descritos, considerando siempre que es útil programar casi todas las actividades diarias con un amplio margen para el movimiento.
Estos niños y adolescentes se benefician con aprendizaje en áreas diferentes (artes, deportes, música, experimentos, construcciones, etc.). Es habitual que se sientan atraídos por muy diferentes actividades, queriéndolas probar todas. La sugerencia para los padres es la de permitir organizadamente, sin hacer grandes esfuerzos económicos que luego podría hacerlos sentir mal (por ejemplo: alquilar patines o la guitarra o la raqueta de tenis, pero no comprar hasta no ver la consistencia de ese comportamiento).
En el caso de adultos hiperactivos, las sugerencias para el trabajo son las siguientes:
Preferentemente, elegir tipos de trabajo que permitan movimientos y novedad.
Si la actividad es sedentaria, añadir movimientos a la vida, por ejemplo: deportes, caminatas, gimnasia.
Programar, periódicamente, descansos activos; por ejemplo: servir café, sacar fotocopias, etc.
Tomar notas durante las reuniones: dar algo para hacer mientras escucha, mejora la concentración y permite "garabatear" inadvertidamente.
Garabatear, jugar con pelotitas antiestrés, usar escaleras, etc.
Explicitar a los compañeros que sus formas inquietas o impacientes no son una manifestación contra ellos, sino una manera activa y entusiasta de ser.
Desarrollar hobbies plenamente satisfactorios.
El movimiento, como parte de la esencia de la vida en las personas con diagnóstico de hiperactividad (TDAH o ADHD), debe ser considerado para su feliz desenvolvimiento.
El arte, el deporte, las danzas, la gimnasia, las técnicas de relajación y concentración (yoga, meditación, taichi chuan, relajación progresiva, respiración, imágenes mentales, etc.), las manualidades, los experimentos, las actividades solidarias o aventureras... pueden ser tanto el centro en las vidas de los hiperactivos como la necesaria compensación de otras actividades sedentarias.
LAS DIFICULTADES SON OPORTUNIDADES
Las dificultades de la vida no son catástrofes insalvables ni castigos de Dios, son oportunidades para cultivar, desarrollar y aprovechar tus recursos internos, tu creatividad, tu imaginación, tu iniciativa y tu inteligencia. Desde el punto de vista de la superación, cualquier problema es una oportunidad para mejorar y enriquecerse internamente.
Carl Sagan
"No veas en los obstáculos una fuente de problemas, descubre en ellos la oportunidad de superarte y enfréntalos con valentía"
MADRES CORAJE
En la noche más oscura, iluminaron el camino, rompieron el silencio,
parieron el coraje y siguen resistiendo.
Apatía y falta de interés, distracción, desorganización, olvidos.
Para el cerebro con TDAH, una lista de tareas o el desorden en la casa son obligaciones abrumadoras, lo que hace que la persona se retraiga a la computadora o videojuego, enfureciendo aún más a su pareja
Aprender...
"Llamamos diferente a lo que queremos que lo sea, no a lo que es"
El TDAH es un trastorno a “tiempo completo”, que impacta todos los aspectos de la vida del niño y de su familia.
Un sueño
"Nunca dejes que nadie te diga lo que no puedes hacer o lo que no eres capaz de conseguir"
NIÑOS
Cada segundo de vida es un momento nuevo y único en el universo, un momento que nunca se repetirá.
¿Y qué les enseñamos a nuestros hijos? Les enseñamos que dos y dos son cuatro, y que París es la capital de Francia.
¿Cuándo les vamos a enseñar también lo que son? Deberíamos decirles a cada uno de ellos: ¿Sabes quién eres? Eres una maravilla.
Eres único. En todos los años que han pasado, nunca ha habido otro niño como tú. Tus piernas, tus brazos, tus dedos, la forma en que te mueves. Quizá te conviertas en un Shakespeare, un Miguel Angel, o un Beethoven. Tienes la capacidad para hacer cualquier cosa. Sí, eres una maravilla.
Debes trabajar, todos debemos trabajar, para hacer al mundo digno de sus niños.
Pablo Picasso
TDAH Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad , diagnóstico y tratamiento.