El hiperactivo
CARLOS GENER GALBIS MÉDICO
Dicen los especialistas, que el hiperactivo nace, no se hace. Es posible, especialmente cuando se hace referencia a este problema en los niños, que suelen denominar: 'niño con trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad' TDAH. Pero ¿y en los adultos?, ¿son los adultos hiperactivos como una especie de Peter Pan? Seguramente recuerdan Uds. que se habla en ocasiones del 'culo de mal asiento' de los ancianos. No hay que confundir las cosas.
Hay quien niega la existencia de esta enfermedad, aludiendo frecuentemente a la ausencia de pruebas médicas para diagnosticarla (de laboratorio, de imagen, etc.), pero ante ello hay que recordar que más de la mitad de las enfermedades carecen de pruebas similares para su confirmación, entre ellas la enfermedad de Alzheimer, las migrañas, diversas formas de meningitis o la gripe. Tampoco hay, ninguna prueba objetiva que invalide su diagnóstico y demuestre su inexistencia.
También se cree que el problema desaparece con la edad, pero se ha demostrado que persiste en la vida adulta en un 30 a un 70 por ciento de los casos, y sus manifestaciones entonces también producen dificultades personales, familiares y laborales. Es más, su persistencia, sobre todo sin tratamiento, es un importante factor de riesgo que aparezcan otros trastornos como son: ansiedad, depresión y abuso de drogas.
En otros casos se supone que si un niño no se muestra hiperactivo, no puede tener el trastorno de déficit de atención, cuando el tipo predominantemente inatento sólo muestra eso, síntomas de inatención, por lo que las conductas que resultan más evidentes, como la inquietud, el enfrentamiento y la agresividad, no están presentes. Por otro lado, las niñas son menos hiperactivas y menos impulsivas que los niños, así resulta que una niña afecta de este trastorno de atención, puede no mostrar de forma evidente las manifestaciones de conducta que son propias del trastorno, digamos un 'tipo Wendy'. Complicado asunto. Hasta pronto.
Fuente: http://www.lasprovincias.es/v/20110205/salud/hiperactivo-20110205.html


Las dificultades de la vida no son catástrofes insalvables ni castigos de Dios, son oportunidades para cultivar, desarrollar y aprovechar tus recursos internos, tu creatividad, tu imaginación, tu iniciativa y tu inteligencia. Desde el punto de vista de la superación, cualquier problema es una oportunidad para mejorar y enriquecerse internamente.
Carl Sagan
En la noche más oscura, iluminaron el camino, rompieron el silencio,
parieron el coraje y siguen resistiendo.
Para el cerebro con TDAH, una lista de tareas o el desorden en la casa son obligaciones abrumadoras, lo que hace que la persona se retraiga a la computadora o videojuego, enfureciendo aún más a su pareja
"Nunca dejes que nadie te diga lo que no puedes hacer o lo que no eres capaz de conseguir"
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